Juliana Awada se interesa por la comida «healthy»

Siguiendo la estela de Michelle Obama, la primera dama argentina se interesa por hábitos de vida saludable

MADRIDActualizado:

Juliana Awada (44 años) quiere dejar un legado a su paso por la Quinta de los Olivos. Siguiendo la estela de Michelle Obama, la mujer del presidente de Argentina, Mauricio Macri, ha dejado muy claro que su función no es meramente decorativa.

Acompaña y ayuda en todo lo que puede a su marido, pero también se ocupa de la casa y sus dos hijas, pese al séquito que podría hacerse cargo de las tareas cotidianas. Tiene muy claro que prefiere hacer las cosas ella misma, como así lo aseguró en varias entrevistas.

La primera dama argentina ha supuesto una renovación en la cocina se refiere. Está muy interesada en la comida saludable y así han dado cuenta las redes sociales. La mujer de Macri quiso invitar a Juliana López, una famosa cocinera de Argentina, al huerto que tiene en la Quinta de los Olivos.

«Hablamos de la importancia de comer productos de estación, volver a cocinar y a disfrutar de la cocina», cuenta la propia chef del encuentro que culminó asando con Awada y sus hermanas.

El legado saludable de Michelle Obama

Desde que desembarcó en la Casa Blanca, Michelle Obama ha luchado para que los estadounidenses comieran más frutas y verduras. Eran habituales imágenes suyas plantando en el huerto hortalizas, además de que protagonizó innumerables campañas para fomentar hábitos saludables en los niños, como «Let's move». Todo con el fin de reducir la alta tasa de obesidad infantil.

Le declaró la guerra a los alimentos procesados, incluso grabó un vídeo con Beyoncé para incentivar a los jóvenes a hacer ejercicio: «No te quedes ahí parado en la pared, que todo el mundo mueva el cuerpo, mueve tu cuerpo, a mover tu cuerpo», decía parte de la letra del tema.

Un legado que ha intentado seguir su sucesora en el cargo, Melania Trump, aunque su imagen en el huerto de la Casa Blanca no dio la vuelta al mundo precisamente por la iniciativa. La fotografía se hizo viral por el conjunto que lucía para la ocasión: una camisa de más de 1.000 euros, de Balmain.