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Jesulín de Ubrique está «como un toro»

«Fíjate si me encuentro bien que acabo de llegar de hacerme seis kilómetros corriendo y he estado también una hora nadando por los problemas de espalda que aún arrastro del accidente de coche que sufrí en 2001», ha dicho el torero

Jesulín de Ubrique
Jesulín de Ubrique - Gtres
EFE Madrid - Actualizado: Guardado en: Estilo Gente

El torero Jesús Janeiro, Jesulín de Ubrique, ha negado que tenga problemas de salud, tras pasar el pasado sábado por la enfermería en la plaza de Lanzahíta (Ávila), y ha señalado que está «hecho un toro» y que tiene, al menos, cinco festivales cerrados para septiembre. «Fíjate si me encuentro bien que acabo de llegar de hacerme seis kilómetros corriendo y he estado también una hora nadando por los problemas de espalda que aún arrastro del accidente de coche que sufrí en 2001», ha afirmado el torero.

Con esto ha querido desmentir que sufra ningún problema coronario, «ni ninguna arritmia ni nada parecido», además de confirmar que va a hacer frente a todos los compromisos que tiene cerrados para el próximo mes de septiembre. «Ahora en agosto nada más que tenía el festival del otro día en Lanzahíta (Ávila). No voy a torear más este mes porque no tengo más fechas. Pero en septiembre toreo varias tardes, concretamente, los días 4, 8, 9, 10 y 17; y aún me queda por confirmar otra cosita para el 12 de octubre», ha remarcado el torero de Ubrique.

Todo este revuelo ha surgido, precisamente, a raíz de su accidentada actuación del pasado día 5 en Lanzahíta, donde toreaba un festival junto a su hermano Víctor Janeiro, y donde finalmente tuvo que ser evacuado de la plaza en ambulancia al concluir su primera faena ante un novillo de Salvador Domecq. «Lo que me pasó fue un cúmulo de circunstancias. Se juntó el bajón físico de haberme pasado tres meses de hospitales con mi mujer, sin haber podido entrenar ni alimentarme convenientemente, con los 45 grados que había en el pueblo aquella tarde», confiesa.

Jesulín de Ubrique y María J0osé Campanario
Jesulín de Ubrique y María J0osé Campanario- Gtres

«Al terminar mi primera faena empecé a sentirme mal. Muy mal. Decidí entonces ir a la enfermería y allí me dijeron que me estaba dando un golpe de calor, agravado también con un corte de digestión. Pero mi intención era la de salir a matar mi segundo novillo. No quería dejar a mi hermano solo, pero los médicos me lo desaconsejaron. Eso fue todo», concluye el de Ubrique.

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