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Isabel Preysler: «Quiero que mi boda sea una sorpresa para todos»

La socialite ha asegurado que Mario Vargas Llosa le pidió matrimonio una noche de este pasado verano

Isabel Presyler reaparece tras las vacaciones en un evento de Rabat - De San Bernardo

Vestida de blanco con brillos hasta en la puntera de los zapatos de salón Isabel Preysler reapareció ayer como invitada en la fiesta que la joyería Rabat, con la que colabora desde hace es años, ofreció en el Florida Park tras inaugurar su nuevo espacio de Rolex. Con su habitual calma y sin levantar la voz que a Isabel es imposible pillarla en un renuncio, llegó y posó con los anfitriones pero lo hizo sola, sin Mario Vargas Llosa, con el que hasta hace dos dias estaba de viaje en Lisboa. Tras regresar de la capital portuguesa los dos pasaron por el salón de belleza Massumeh para una puesta a punto. Y es que hasta en eso están compenetrados. «Estoy en un momento feliz y de paz», dijo Isabel. Esa misma tarde un programa de televisión había estado especulando sobre la fecha de su boda con el premio Nobel. «Es imposible porque no lo sé ni yo», contestó. Isabel sí confesó que este verano Mario le pidió matrimonio. «Fue una noche de verano y yo aún no le he contestado», aseguró mandando al traste los rumores que apuntaban a que a finales de este mes podría haber ese compromiso. «No quiero una boda multitudinaria, ya las he vivido. Me gustaría que fuera una sorpresa para todos», dando por hecho que su idea es no publicitar ese enlace.

Pero Isabel habló también de la polémica que se generó este verano con la herencia de Miguel Boyer. «Está a punto de solucionarse. Es Christian (Boyer) quien se encarga de todo y creo que estará resuelto antes de que acabe el año», aseguró. También hubo preguntas sobre el libro que ha escrito Pilar Eyre, «La dama de oriente». «Nunca leo ningún libro que escriban de mí, en cualquier caso no me identifico con las cosas que me cuentan que salen en ese libro donde ademas no aparece mi nombre. Lo que no entiendo es que se haga el marketing con Julio y conmigo cuando luego no salen nuestros nombres», soltó. Isabel respondió a las palabras de Alfredo Fraile cuando, tal y como se publicó en ABC, dijo que ella era «más señora que Julio Iglesias». «Siempre me llevé muy bien y le guardo mucho cariño a pesar del paso de los años», reconoció. Con la misma tranquilidad con la que llegó, Isabel se despidió para sumarse a la cena en la que también se encontraban otros invitados de Rabat y Rolex como el siempre distante Jaime Marichalar (huye de la los photocall), los duques de Terranova, Eugenia Osborne con su marido, Pedro y Begoña Trapote, Paloma Lago y hasta la incombustible Carmen Lomana, entre otros.

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