Kate Moss, Meghan Markle y Nicki Hilton con sus botas Hunter
Kate Moss, Meghan Markle y Nicki Hilton con sus botas Hunter

Las inglesas le declaran la guerra a las botas Hunter, icono de británico que adoraba Lady Di

Kate Moss, Alexa Chung y hasta Meghan Markle, todas han caído rendidas a la comodidad y protección de este calzado. Sin embargo, la marca se ha convertido en el foco de las críticas después de trasladar su producción a China

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Eran indestructibles. Su goma resistía a las inclemencias meteorológicas británicas y al barro del festival de Glastonbury. Pero algo ha cambiado en las botas Hunter. En las últimas semanas, cientos de mujeres inglesas han denunciado a la empresa por la mala calidad de su calzado, a lo que se suma la pésima respuesta de la marca.

Las Hunter tienen un precio que ronda las 85 libras (90 euros), y hasta ahora eran consideradas unas botas «todoterreno». Sin embargo, cada vez más mujeres han denunciado en redes sociales que la goma del calzado no aguanta ni dos pasos: o bien se cae, o bien se rompe y deja pasar el agua.

Todo quedaría en un fallo de producción si no fuera por dos datos en los que han puesto el foco las clientas: en 2008, la empresa escocesa se llevó su producción a China, y el pasado mes de noviembre, Hunter rediseñó su página web y volvió casi imposible conseguir una devolución del dinero.

La crisis se ha agravado de tal forma que Hunter se ha visto obligada a explicar dónde, cómo y con qué materiales se fabrican sus botas. «Un fallo técnico impidió a nuestros clientes completar la devolución de sus botas, un problema que coincidió con el periodo de mayor producción de la empresa. No estábamos preparados para este problema», ha lamentado en un comunicado. «Con 160 años de historia y sello real, nos tomamos muy en serio a nuestros clientes. El traslado de la producción a Asia fue una decisión para garantizar el futuro de la firma, pero seguimos manteniendo nuestro estándar de calidad. Por otro lado, nuestro modelo Original sigue fabricándose del a misma forma que siempre en Escocia».

Las botas de Kate Moss y Lady Di

Hunter es la heredera de la North British Rubber Company, una compañía que fabricaba desde neumáticos hasta peines. En 1855, adaptaron un modelo de bota diseñado por el zapatero del duque de Wellington casi 40 años antes, buscando un modelo que fuera útil tanto en la batalla como en las ocasiones formales. La bota heredó su nombre: «Wellington boot».

La I Guerra Mundial disparó su producción hasta más de un millón de pares, útiles para los soldados que luchaban desde el barro de las trincheras. En la II Guerra Mundial, el 80% de la producción de la empresa se destió a equipamiento militar. Con la paz, los granjeros empezaron a utilizar las botas Wellington, pero sus demandas llevaron a la fábrica a rediseñar la bota para que fuera más estrecha. En 1956 nacía la Green Hunter, el modelo que hoy se conoce como Original y el que más adeptas tiene.

El futbolista Wayne Rooney con su esposa en Glastonbury
El futbolista Wayne Rooney con su esposa en Glastonbury - AP

Desde Rihanna a Nicky Hiton, pasando por Alexa Chung, Emma Watson, Stela McCartney o el jugador de fútbol Wayne Rooney, no hay famoso que no se haya calzado unas Hunter. Hasta Meghan Markle las eligió para hacer sus primeros recados por Londres, cuando todavía no se había anunciado su boda con el Príncipe Harry. Pero si hay dos mujeres que convirtieron las Hunter en un icono, son Diana de Gales y Kate Moss.

Lady Di se calzó unas botas Hunter en el ensayo de sus fotos de compromiso con el Príncipe Carlos. Y Kate Moss las convirtió en el calzado por excelencia del festival de Glastonbury, desde su primera aparición con ellas en el año 2005. Desde ese momento, las Hunter se convirtieron en las botas más buscadas para enfrentarse a las inclemencias meteorológicas sin perder el glamour. Al menos, hasta ahora.