Carmen Franco y su hija, Cynthia Rossi
Carmen Franco y su hija, Cynthia Rossi - GTRES

Los Franco se muestran más unidos que nunca para despedir a la duquesa

El testamento de Carmen Franco se conocerá dentro de un mes. Parece que no habrá intercambio de títulos entre los hijos

MADRIDActualizado:

Ocho sacerdotes concelebraron, en la tarde de ayer, el funeral por Carmen Franco en la madrileña Iglesia de San Francisco de Borja (los Jesuitas), abarrotada de familiares y amigos que quisieron dar su último adiós a la duquesa, fallecida el pasado 28 de diciembre a los 91 años de edad. Ofició la misa-funeral el cardenal Cañizares, arzobispo de Valencia, y concelebraron, entre otros, el cardenal José Manuel Estepa, arzobispo emérito castrense; el abad y prior del valle de los Caídos, un sacerdote jesuita, dos de la Conferencia Episcopal y otros dos del Santo Sepulcro. Como era de esperar, los primeros bancos del templo estuvieron ocupados por todos los hijos de Carmen Franco, así como sus nietos y demás familiares, quienes en los últimos días se han reunido en el piso de la calle Hermanos Bécquer con el fin de organizar juntos este funeral. «Lo mejor de todo es lo unidos que están los hijos. No ha habido ni un solo problema. Ya veremos si todo sigue igual más adelante», comentaba una persona del entorno de la duquesa.

Las de ayer no serán las únicas exequias, dado que el 25 de enero habrá otra en la sede del Santo Sepulcro, que oficiará el cardenal Carlos Amigo, arzobispo emérito de Sevilla.

«Mamá estará feliz»

Desde muchos minutos antes de que comenzara la ceremonia, el interior de la iglesia de los Jesuitas estaba abarrotada. La propia Carmen Martínez-Bordiú, próxima duquesa de Franco al ser la primogénita, confirmó lo impresionados que están por las numerosas muestras de cariño que han recibido de tantas personas. «Mamá estará feliz viendo a todos los amigos que nos acompañan», comentó justo antes de ocupar la bancada reservada a las hijas de la fallecida. Con ese consuelo, los Franco recibieron el pésame de una larguísima lista de asistentes. Entre otros muchos, Emilio y Santiago de Ybarra, María Dolores Bermúdez de Castro, duquesa de Montealegre; Elena Kirby de Bagration, la marquesa de Taurisano, la baronesa de Alacuas, la marquesa de la Vega de Anzo, los duques de Plasencia y Aurora Barroso. De la familia del Rey acudió María Zurita y allí coincidió con Jaime de Marichalar, siempre con Marisa de Borbón; los duques de Terranova, los duques de Alburquerque, Tessa de Baviera... Amigos como Pilar Medina Sidonia, Paloma Segrelles, Paloma Cuevas con su padre, el ganadero Victoriano Valencia; los Trapote, Beatriz de Orleáns o Teñu de Hohenlohe, duquesa de Arión, dieron el pésame a los Franco. No faltó la presentadora Jose Toledo, recientemente separada de Cristóbal Martínez-Bordiú.

Tras depositar las cenizas de su madre en la cripta de La Almudena, el 31 de diciembre, junto a los restos de su padre, el marqués de Villaverde, y una vez concluido este gran funeral, ahora los hermanos Franco afrontan unos meses de papeleo, una vez que se abra el testamento de la duquesa. Según se ha decidido, será dentro de cuatro semanas. El patrimonio de Carmen Franco era amplio en propiedades (la casa de Hermanos Bécquer, el palacio Cornide en La Coruña, la casa natal de Francisco Franco en Ferrol, el Pazo de Meirás, una finca en Oviedo, otra propiedad en La Granja de San Idelfonso, varios apartamentos en Marbella, dos pisos junto al estadio Bernabéu...), así como en joyas, depositadas en una caja fuerte de un banco. También, aparcamientos y locales comerciales.

Aseguran en el entorno de la familia que la duquesa tenía la cabeza muy bien dispuesta y que habrá dejado todo perfectamente atado para evitar problemas entre sus herederos.

De momento, lo que sí parece seguro es que su hija Carmen será la próxima duquesa de Franco y, como primera descendiente de quien recibió ese título de manos del Rey Don Juan Carlos, está libre de pagar impuestos. Su hermano Francis Franco seguirá siendo marqués de Villaverde, dado que heredó el título a la muerte de su padre y antes del cambio de ley que acabó con la prioridad de los varones. Todos niegan que se haga posteriormente un intercambio de títulos entre los dos hermanos. De momento, reina la paz.