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Fernando Guillén Cuervo: «Me he vuelto a enamorar, pero juro que no me volveré a casar»

Tras un fallido segundo matrimonio, el popular actor ha rehecho su vida sentimental

El actor pasea con su actual pareja, Mercedes
El actor pasea con su actual pareja, Mercedes - José María Sanvicens
VÍCTOR ABRIL Madrid - Actualizado: Guardado en: Estilo , Gente

Este año que ahora se encamina hacia su recta final no ha estado exento de momentos agridulces para un tipo tan cercano y carismático como Fernando Guillén Cuervo (53 años), tanto en el plano personal como profesional: el éxito de audiencias y de crítica de uno de sus proyectos más personales, la serie «El Caso. Crónica de sucesos» (TVE), venía precedido, en el mes de enero, de su inesperado divorcio de la actriz Ana Milán, con quien se había casado en 2014. En primavera, Guillén reconocía haberse reencontrado con el amor, al tiempo que su serie pendía del hilo de la renovación de una segunda temporada. Finalmente, el hilo se rompió por donde casi nadie quería y «El Caso» quedó guardado en el baúl de los (buenos) recuerdos televisivos. Sin embargo, su creador, inasequible al desaliento, sigue al pie del cañón y dispuesto a lanzarse a nuevas aventuras empresariales y artísticas. «Ahora estoy en un momento tranquilito, pero confieso que tengo un proyecto de teatro para comienzos del próximo año y barajo nuevos planes para televisión. Se trata de dos series: una estará ceñida a la actualidad y la otra será de ciencia ficción. En cuanto a «El Caso», la verdad es que ha sido como poner una pica en Flandes. Superó mis expectativas. Expósito, su protagonista, es un gran personaje en el que me metí hasta el tuétano», explica a ABC.

Poco antes de casarse con Ana Milán, usted tenía planes de trabajo en Estados Unidos como director y actor. ¿Los aparcó debido a su segunda boda?

No fue por eso. En España yo me encuentro muy bien. Aquí está mi hijo, que ya tiene 14 años y es lo más importante para mí. Vivo según sus necesidades y, además, tengo la custodia compartida con su madre (Elena González, su primera mujer, con quien estuvo casado entre 1996 y 2011). Ahora uno de los proyectos que estoy escribiendo tiene miras internacionales y recientemente he estado en Los Ángeles trabajando para sacarlo adelante, pero esto es poco a poco.

¿Le interesa a su hijo seguir sus pasos?

Sí, incluso una de las series en la que trabajo la estamos escribiendo juntos. Tiene grandes aptitudes artísticas, como escritor, como pintor... Como actor, no lo sé. Yo no le influyo en absoluto. Mi familia siempre ha cuidado la normalidad, la cercanía. Trato de evitar la mitificación hacia sus abuelos, su tía, su padre... La vanidad que puede tener este trabajo no es buena para un niño.

Su divorcio de Ana Milán tuvo una gran repercusión, sobre todo porque el suyo parecía un matrimonio ejemplar...

Ana es una mujer estupenda, nos hemos ayudado mucho y nos hemos querido. La quiero y la respeto. La nuestra fue una separación sensata y no respondió a nada grave. Lo que pasa es que las historias a veces funcionan y otras, no.

Y Ana tiene en su hermana Cayetana a una defensora acérrima...

Porque es una chica estupenda.

Está nuevamente enamorado. Hasta ahora, el titular unánime en la prensa del corazón ha sido «una rubia es el nuevo amor de Fernando Guillén Cuervo». ¿Cómo es ella?

Se llama Mercedes, Merce, y estamos juntos desde el mes de marzo. La verdad es que ignoraba esto que me cuentas, porque los últimos tiempos he estado fuera de España. En Estados Unidos, Marruecos y otros sitios. Ella trabaja en el sector audiovisual, en dirección y producción. Es una ventaja, porque compartimos opiniones, dudas, decisiones profesionales... Sabemos de qué estamos hablando.

¿Se siente afortunado en el amor?

Ahora mismo, cuando estás en pareja, sí. Te sientes bien. A mí no me gusta hacer daño, aunque evidentemente lo habré hecho. También hay que ver los momentos hermosos que has vivido. Tengo recuerdos estupendos que no quiero reducir a la nada. Con Ana viví cosas maravillosas sobre el escenario y en la vida real. Luego no ha prosperado.

Ya se ha casado dos veces, ¿habrá una tercera boda?

Me he vuelto a enamorar, pero juro que no me voy a casar. Merce y yo nos queremos mucho, aunque el sacramento del matrimonio no nos hace falta.

Dicen que usted tiene un gran éxito con las mujeres...

Pues no lo sé, aunque es cierto que siempre he tenido mujeres cerca. Soy un heterosexual activo. Supongo que debe de ser por mi inteligencia o porque soy más bien normalito. Le agradezco a la naturaleza haberme dado ese atractivo (risas). Desde luego, es mejor ser atractivo que no serlo. He tenido mucha suerte con las mujeres pero no me preguntes por qué.

¿Algo habrá?

Soy muy empático, muy cercano y siempre, desde mi época de adolescente, pretendo acercarme a ellas. No soy machista. El mundo de los hombres puro, puro, no me gusta mucho. Entiendo a la mujer bastante bien y eso tiene su atractivo.

¿Qué pide a una mujer para enamorarse de ella?

Nada, yo no pido nada. Ni siquiera belleza, porque es relativa. Me pueden gustar mujeres muy diferentes y no tienen porqué coincidir con el canon de la belleza, ni la delgadez, ni del tipazo, ni de nada. Me mueve más una mirada, una actitud. Me fijo mucho en el olor y la piel, más que en lo que todos definen como un pivón.

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