La pareja en una gala benéfica
La pareja en una gala benéfica - GTRES

Esther Doña, «feliz e ilusionada» ante su fiesta nupcial

Los hijos mayores de Carlos Falcó, Manuel, Xandra y Tamara, no acudirán a la celebración de esta noche

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«Estamos muy felices e ilusionados con la celebración de nuestro día», asegura Esther Doña (39 años) horas antes de que se celebre la fiesta por su boda con el marqués de Griñón (80). La ceremonia civil tuvo lugar el pasado 22 de julio en un acto totalmente privado, al que únicamente acudieron cinco personas para dar fe de esa unión. Aunque hacía algo más de un año que ya habían legalizado su relación convirtiéndose en pareja de hecho, Carlos Falcó quiso cumplir su deseo de convertir a Esther en su mujer y así lo hizo dando la noticia a posteriori y una vez que ya había cumplido su sueño. «El otro día brindamos por los 40 días de nuestra boda y Carlos dijo que era la luz de su vida», comenta a ABC la flamante marquesa que esta noche, en la finca El Rincón (Aldea del Fresno, Madrid), lucirá dos diseños de Rosa Clará: uno para recibir a sus invitados y otro para última hora. Aunque se trate de su tercer enlace -el cuarto para el marqués-, Doña señala que «estoy súper feliz y emocionada».

Lo más notable de esta fiesta nupcial serán las ausencias de algunos hijos de Carlos Falcó, que han declinado acompañar a su padre en el que se supone es uno de los días más importantes de su vida. De sus cinco hijos se da por seguro que estarán los dos pequeños, Aldara y Duarte, fruto de su tercer matrimonio con Fátima de la Cierva; pero se duda mucho que los tres mayores, Manuel y Xandra -de su primera unión, con Jeannie Giraud- y Tamara Falcó -hija del marqués e Isabel Preysler- les acompañen. Tamara ha confirmado a ABC que, por razones «personales y familiares», no estará esta noche en la celebración, a pesar de que siempre ha manifestado que sólo le importa la felicidad de su padre. Xandrá también ha explicado que no podrá asistir puesto que había cerrado hace unos meses una cata de vinos en Nueva York.

Lo cierto es que en los pocos actos públicos a los que han acudido los marqueses de Griñón el único que les ha acompañado ha sido Duarte Falcó, quien además vive con ellos en El Rincón. La presentación del libro de memorias de Falcó tampoco sirvió para que sus cinco hijos le acompañaran, cosa que sí hizo su mujer Esther Doña, quien siempre excusa con buenas palabras esas ausencias. «Por motivos de agenda, no pueden estar todos», señala.

Qué duda cabe que el noviazgo y posterior boda de Falcó con Doña fue un bombazo mediático en el círculo social que siempre ha frecuentado el aristócrata. A sus 80 años anda plenamente enamorado de la mujer, que conoció en una cata de vinos. Primero estuvieron mandándose cientos de mensajes por WhatsApp y, meses después, decidieron vivir sin esconderse su historia de amor, que al marqués le ha dado un soplo de juventud dado que el matrimonio se lleva más de cuarenta años -a pesar de los vanos intentos de Doña por intentar hacer creer que tenía más edad-. Ambos están «disfrutando de este momento y muy contentos y haciendo justo lo que queríamos», como comenta la marquesa. Según ella misma confirma, no habrá una exclusiva periodística con esta celebración.