Esther Arroyo arruinada por los gastos de su recuperación - GTRES

Esther Arroyo, arruinada por los gastos de su rehabilitación

La Miss España 1990 ha tenido que vender todo lo que poseía para poder recuperarse del accidente sufrido en 2008

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Esther Arroyo fue uno de los rostros más cotizados y vistos en la televisión en la década de los noventa. Tras convertirse en Miss España 1990 su presencia televisiva era constante, las productoras ansiaban que formase parte de sus series y programas, pero todo cambió, cuando en 2008, sufrió un accidente que le transformó la vida por completo.

La trágica colisión tuvo mucha relevancia en nuestro país, debido a que en el automóvil no solo viajaba la Miss, sino también, otro rostro conocido del panorama musical del momento, Ana Torroja, cantante de Mecano.

Aunque de lo sucedido han pasado ya casi ocho año, Esther vuelve a ser noticia por unas declaraciones a la revista «¡Qué me dices!», en las que asegura estar arruinada por culpa de los gastos de rehabilitación.

La modelo ha tenido que vender todo lo que poseía -su casa, sus cuadros. etc.- para poder hacerse cargo de su tratamiento. Tras el incidente en Cádiz, en el que murió un amigo de la actriz, se abrió un largo y duro procedimiento judicial, que terminó con la indemnización que ésta recibió. «¡El dinero lo hemos tenido que gastar por las terapias! Podría haberme quedado con la rehabilitación de la Seguridad Social y… seguramente seguiría en silla de ruedas, pero hubiera cobrado más pensión. No era eso lo que yo quería», decía.

En 2015 le fue concedida una invalidez permanente que le impide desarrollar su actividad profesional y participar en programas como «Tu cara me suena» talent show de Antena 3. «Me han quitado el pilar de mi economía. ¡Vamos, que me han arruinado! Me dieron una invalidez que me impide trabajar en mi profesión. Tendría que estar tranquila económicamente, pero no es así», terminaba diciendo.

Ahora, sin perder su mítica sonrisa, Esther es dueña de un negocio de alquiler de tablas de paddle, bicicletas, y segway, en Málaga, empresa de la que recibe los ingresos para sobrevivir. En un futuro se plantea abrir un «chill out».