El Príncipe Enrique junto a la Reina Margarita, sus dos hijos y sus esposas
El Príncipe Enrique junto a la Reina Margarita, sus dos hijos y sus esposas - EPA

Enrique de Dinamarca cambia la historia con su funeral: será incinerado en la más estricta intimidad

Aunque todo parecía indicar que el marido de la Reina Margarita sería enterrado en la catedral de Roskilde, sus familiares cumplirán sus últimos deseos y esparcirán sus cenizas en el mar y en los jardines privados de palacio

MADRIDActualizado:

Los últimos meses de la vida de Enrique de Dinamarca estuvieron llenos de polémicas, especialmente tras unas declaraciones en las que aseguraba que no quería ser enterrado junto a su esposa, la Reina Margarita. «Si quiere que me sepulten junto a ella, debe hacerme rey consorte, eso es todo», afirmó a la prensa. Pues bien, según un comunicado de la Casa Real danesa confirma que en eso, el príncipe sí se ha salido con la suya.

Por expreso deseo suyo, sus restos serán incinerados en una ceremonia íntima, y no tendrá funeral de Estado. Solo una pequeña misa el próximo 20 de febrero en la iglesia del Palacio de Christiansborg, a la que asistirán su familia y sus amigos más cercanos. Además, sus cenizas serán esparcidas una parte en el mar danés, mientras la otra mitad se depositará en los jardines privados del Palacio Fredensborg.

De esta forma queda desmentido que el príncipe pudiera ser enterado en Francia. «Ha trabajado más de 50 años para Dinamarca y será enterrado en Dinamarca, aunque las circunstancias están por determinar», aseguró la Casa Real danesa en sus medios oficiales. Todavía está por ver si habrá un funeral público en honor al marido de la Reina Margarita.

Enrique de Dinamarca se despide así de la misma forma que vivió, sin seguir las reglas establecidas. No será enterrado en el mausoleo de la Familia Real danesa, en la catedral de Roskilde, dónde están enterrados reyes y consortes desde hace varios siglos. Allí se está construyendo un sarcófago doble para la Reina Margarita, que ha supervisado desde el principio todas las obras. Y parece que, al final, la monarca descansará sola.