Athina Onassis y Doda Miranda - Guibbaud-Kis Derdei

Durante ocho años, el marido de Athina Onassis tuvo una doble vida

La relación comenzó un mes después de su boda con la nieta de Aristóteles Onassis. Ahora la pareja rubrica su divorcio con la traición de Doda como telón de fondo

Corresponsal en AtenasActualizado:

«Una muñeca de acero». Así describió el empresario griego Alexis Mantheakis a una niña rubia y menuda llamada Athina Roussel Onassis, cuando tan solo tenía 13 años de edad. Mantheakis ejerció durante décadas como portavoz de la familia Roussel, contratado por el padre de Athina, el acaudalado playboy francés Thierry Roussel, cuarto y último marido de la malograda Christina Onassis (1950-1988). Definía, con aquella metáfora, el fuerte carácter de una riquísima heredera con aspecto frágil. También predijo que, a los 18 años, Athina sorprendería a todos.

Y acertó. Precisamente a esa edad, Athina Onassis (32 años) se fue a vivir con el apuesto jinete brasileño Álvaro de Miranda Neto (44), más conocido como Doda. «Una muñeca de acero», emulando la descripción que hizo en su día, será el título del libro que Mantheakis publicará en pocos meses, con múltiples detalles sobre la vida y el divorcio de Athina, que pasó de ser Athina Roussel a tener los apellidos Miranda Onassis y, ahora, solo Onassis.

Aunque les separaban bastantes años -Doda nació en 1973 y Athina en 1985-, les unió durante más de una década el amor que ambos sentían por la hípica. Tras instalarse en Bélgica, se mudaron a Brasil en 2003; se casaron en 2005 y durante once años de matrimonio transitaron entre Bélgica, Brasil y Estados Unidos, además de viajar para competir en numerosos concursos de saltos por todo el mundo. Con ellos residían Viviane, la hija de Doda fruto de una relación anterior con la guapa actriz Cibele Dorsa; y Fernando, el otro hijo de Cibele, de una relación anterior y que, tras el fallecimiento de sus padres, Doda adoptó. A esos niños Athina les cuidó con todo cariño, como una auténtica madre.

Todo terminó cuando Athina Onassis se enteró de una infidelidad cometida por el jinete brasileño en su casa de Florida (EE.UU.), tras el chivatazo de su personal de seguridad. Y, a día de hoy, los trámites sobre su separación y posterior demanda de divorcio se encuentran varados en un tribunal de Bélgica, país donde reside la heredera.

La venganza de la escort

Pero ha sido ahora, y desvelada gracias a las pesquisas del propio Alexis Mantheakis, cuando sale a la luz una nueva infidelidad de Doda Miranda. Más bien refleja una doble vida, paralela a la que tenía junto a Athina: nada menos que ocho años y medio de relación íntima con una atractiva mujer belga -a quien Mantheakis señala como una escort o chica de compañía-, que comenzó un mes después de su boda con Athina en el año 2005. Tras ser abandonada ocho años y medio después por Doda, del que recibía dinero, viajes y otras atenciones, la belga decidió vengarse y destapar la relación. Al no tener acceso a la propia Athina, pues es una persona muy privada, se puso en contacto con Mantheakis y le contó su historia. Este último pidió pruebas y fue comprobando toda la documentación que la mujer le presentó, que posteriormente depositó en el despacho de su abogado, Thierry Moreau. Sobre esta historia impuso un velo de silencio, en su intento de demostrar lealtad hacia la única descendiente directa del armador Aristóteles Onassis. Fue solo cuando los abogados de Athina confirmaron que había abierto un proceso legal para conseguir el divorcio de Miranda, en mayo de 2016 -«congelando» las cuentas comunes del todavía matrimonio- cuando presentó a Athina y su entorno el detallado informe de esta traición de Doda, que tuvo lugar mientras estaban casados.

Autocontrol emocional

En conversación con ABC, Alexis Mantheakis afirma que Athina Onassis «es una mujer tremendamente bien educada, que controla sus emociones y que aparenta normalidad». Sobre uno de sus últimos almuerzos juntos, en Holanda, muy cerca de donde entrena la heredera, Mantheakis comenta cómo esta había estado montando a caballo, se puso una chaqueta para almorzar y nada más terminar la comida, volvió a su entrenamiento. «Yo creo que está muy triste y que el final de su matrimonio ha sido muy traumático. Y ahora se refugia en sus caballos y en unas pocas personas de su máxima confianza». En su opinión, la traición de Doda ha sido «también un desprecio hacia una esposa que le adoraba». Y ante la pregunta de si Athina comentó algo sobre el caso de esta escort belga, Mantheakis responde que «no dijo nada», pero que ella sabía que circulaban rumores en los circuitos hípicos sobre Doda y sus supuestas infidelidades. No se extraña de que ahora Athina se muestre, una vez más, de acero.

Alexis Mantheakis, griego, nacido en Tanzania, escritor y empresario que también hace grandes campañas internacionales para facilitar el regreso de las estatuas de mármol de la Acrópolis que se encuentran en el Reino Unido, fue testigo de la infancia de Athina. Y presenció cómo desde muy pequeña se la educó para ser prudente y tener cuidado ante quienes se querían aprovechar de su fortuna, estimada en más de 800 millones de euros. «Sé que se muestra impasible ante quienes le piden dinero, aunque sean miembros de su familia o antiguos colaboradores de su madre».

En los tribunales belgas se sabe que Doda exige dinero: no solo lo firmado en el acuerdo prematrimonial -un millón de dólares por año de matrimonio; en total y en euros, cerca de 9,5 millones-, sino también 320.000 euros al mes de manutención. Se dice que zanjaría el asunto con unos 100 millones, pero no parece que Athina esté dispuesta a darle algo más allá de lo estipulado en el convenio marital. Además, con los documentos que prueban su infidelidad, no se excluye que los tribunales belgas lo tengan en cuenta. Del resto de las propiedades, inversiones y negocios en Bélgica, Holanda o Brasil, nada se sabe de momento. Tan solo, que Athina ya vendió la casa y la granja que la pareja tenía en Wellington (Florida), donde Doda la engañó cuando ella estaba en Europa. Fue el detonante de una crisis aún no resuelta y que a Doda Miranda le está costando el prestigio ganado tras años de éxitos deportivos.