Estilo - Gente

Doña Pilar reúne a su familia para bautizar a su nieto

La duquesa de Badajoz se pierde la inauguración del Rastrillo Nuevo Futuro, porque hoy tiene más de 60 invitados en su casa de Puerta de Hierro. El primer hijo de Fernando Gómez-Acebo será cristianado

Doña Pilar
Doña Pilar - Ernesto Agudo

Las ramificaciones del árbol genealógico de los Gómez-Acebo-Borbón no dejan de crecer. Un motivo de orgullo para la cabeza de familia, la Infanta Doña Pilar, a la que nada colma más de felicidad que la llegada de un nuevo nieto. Y esa sensación se ha producido este año por partida doble. El pasado 5 de junio nacía, en una clínica de Atenas, Nicolás, hijo de Fernando Gómez-Acebo (42 años), el benjamín de sus cinco vástagos, y la periodista griega Nadia Halamandari. Algo más de un mes después, el 17 de julio, llegaba al mundo el pequeño Juan, hijo de Beltrán, ex de la modelo Laura Ponte, y la empresaria Andrea Pascual.

«Los dos bebés son una preciosidad, una monada. El sábado bautizamos a uno, tengo a sesenta personas a comer en casa y no podré ir al Rastrillo. Como su madre es griega, quiere que el niño sea católico y se bautice aquí», comentaba la duquesa de Badajoz el pasado lunes durante una entrevista con ABC, con motivo de la presentación de la tradicional almoneda benéfica que se celebra cada año en vísperas navideñas.

Ausencia marcada

Tras 46 años como verdadera impulsora del Rastrillo Nuevo Futuro, la duquesa de Badajoz no preside hoy su inauguración. Hospitalaria, sencilla, muy espontánea y con un marcado carácter, Doña Pilar es, desde que falleció su madre, el alma de la familia, a la que le gusta reunir en torno a su mesa. Hoy congrega en su vivienda de Puerta de Hierro de Madrid a sus cinco hijos, con sus respectivas parejas, y a sus 11 nietos, además de otros amigos cercanos y familiares para celebrar el bautizo de Nicolás y degustar un almuerzo casero. El pequeño nació tan sólo cinco días después de que Fernando le diera el «sí, quiero» a la periodista helena en el Ayuntamiento de Paleo Faliro, al sur de Atenas. El avanzado estado de gestación de la novia impidió que pudiera viajar a España para celebrar su boda.

Al bautismo del pequeño Nicolás también podrían asistir sus hermanos la Infanta Margarita y Don Juan Carlos, muy unido a Doña Pilar. De hecho, el pasado verano el Rey viajó a Mallorca nada más regresar de un compromiso oficial en Perú para no perderse los fastos del 80 cumpleaños de la duquesa de Badajoz, organizados en el chalé que posee en la costa de Calviá. También se espera que se desplacen desde Atenas el padre de Nadia, Nico Halamandari, y su abuela, los únicos asistentes a su boda, ya que su madre y su hermana fallecieron.

El «pequeño nieto griego» recibirá las aguas bautismales unas semanas después del bautizo de su primo Juan, oficiado a finales de octubre en Cáceres en una celebración intima a la que, por supuesto, asistió Doña Pilar.

Infancia acomodada

El benjamín de la Infanta Pilar parece haber reencontrado la estabilidad y la ilusión en la periodista y productora griega, que le hizo olvidar los sinsabores pasados del amor. Fernando se casó en 2007 con Mónica Martín Luque, de quien, tras numerosas idas y venidas, se divorció en 2011. Después de su separación estuvo con Paula Molina, pero su romance tampoco prosperó. A principios de este mismo año se conoció por sorpresa que mantenía una relación con Nadia Halamandari y que iban a convertirse en padres.

Nadia procede de una acaudalada y prestigiosa familia. Su padre es un constructor de viviendas de lujo y en el pasado ejerció como alcalde del Ayuntamiento de Paleo Faliro (sur de Atenas). Estudió en el colegio privado Moraitis, adonde la gran burguesía griega y muchos intelectuales han enviado a sus hijos. Continuó su formación universitaria en Comunicaciones y Política Europea en la prestigiosa London School of Economics. Destila elegancia y saber estar y le valieron apenas unas semanas para encandilar al hijo

Toda la actualidad en portada
publicidad

comentarios