De izquierda a derecha: Rodrigo, Lionel y Matías Messi
De izquierda a derecha: Rodrigo, Lionel y Matías Messi - ABC

Detienen a Matías, el hermano de Leo Messi, por tenencia ilícita de armas

Ingresará en prisión cuando le den el alta hospitalaria. Se enfrenta a una condena de tres años de cárcel

CORRESPONSAL EN ARGENTINAActualizado:

La situación empeora para Matías Messi. El hermano mayor de Lionel Messi está ingresado en el Sanatorio Parque de la ciudad argentina de Rosario. Su habitación permanece custodiada por la Policía y los agentes no se separan un segundo de la puerta para evitar su fuga. Dicho de otro modo, Matías Messi, de 35 años, el hermano más problemàtico del crack del Barcelona FC, está detenido tras protagonizar un episodio sangriento en una lancha que, según él, fue un accidente. Como consecuencia del mismo, salió con cortes en el rostro y se rompió la mandíbula y el paladar.

Mientras «Lío» sorprende cada día al mundo con intervenciones estelares en el campo de juego, como la de este sábado, Matías trae de cabeza al clan con sus cíclicos problemas con la justicia. En este caso, la orden de arresto e ingreso en prisión, que se cumplirá una vez le den el alta, es por tenencia ilícita de armas. En concreto de una pistola hallada en la lancha en la que, según su versión, sufrió un accidente el jueves por la tarde al quedarse clavado de golpe en un banco de arena en el río Paraná y darse de bruces contra el parabrisas del fora borda.

El fiscal encargado del caso, José Luis Caterina, informó que el panorama inmediato para Matías es bastante negro, ya que se trata de un reincidente por parte del hermano de Messi. De hecho, estaba cumpliendo tareas sociales para evitar el calabozo después de que se le incautara, en octubre del 2015, otra arma. Ni antes ni ahora tiene licencia. La condena que podría recibir con sus antecedentes es un mínimo de tres años y seis meses de prisión. Tal y como ha informado el fiscal a varios medios argentinos, Matías es consciente de la situaciòn: «Está lúcido, estable y en condiciones de declarar, aunque con alguna dificultad en el habla». En cuanto a la posibilidad de dejarlo en libertad condicional, el fiscal la ha rechazado porque Matías Messi «puede tener recursos para fugarse o entorpecer la investigación».

Una lancha sin documentación

Otro dato que no beneficia mucho a Matías es que la motora en la que aseguró haber sufrido el percance tampoco tiene papeles. Además, el relato de Matías -demasiado conocido en los bajos fondos de Rosario, ciudad natal de todos los hermanos-, no convenció a las personas que lo vieron cuando amarró la embracación en el puerto de Fighiera, a unos 35 kilómetros de Rosario. La versión inicial de que había llegado por sus propios medios hasta el atracadero fue matizada por la declración de un pescador que sería el que habría encontrado a Matías, a la deriva, dormido en la cubierta ensangrentada de la lancha. El fiscal ha recordado que hubo resistencia por parte de la oveja negra de la familia Messi y entorpecimiento deliberado para que se cumpliera su orden de detención.

Matías desapareció del mapa el jueves y parte del viernes, mientras los medios de comunciación se hacían eco de la orden de busca y captura. No fue hasta poco antes del mediodía del viernes cuando su familia emitió un comunicado anunciando que Matías había sido ingresado en el Sanatorio Parque, donde había sido intervenido por las lesiones que presentaba. La familia insistía en que la pistola no es suya, dando a entender que alguien la habría colocado en la embarcación para incriminarle. Aún así, el fiscal parece descartar esta hipótesis. «No quieren creer que hay un arma», ha declarado. Pero la evidencia es determinante. La pistola estaba cargada y con las seis balas.

Ahora es otro miembro de los Messi al que hay que seguirle la pista en los tribunales.