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Ana Boyer o Isabel Preysler, ¿quién se casará primero?

Madre e hija siguen a sus parejas por todo el mundo. Sobre sus futuras bodas, ambas insisten en que no son una prioridad

Ana Boyer y Fernando Verdasco hace un año, en la boda de Alba Carrillo y Feliciano López
Ana Boyer y Fernando Verdasco hace un año, en la boda de Alba Carrillo y Feliciano López - ZUMAPRESS
ANGIE CALERO Madrid - Actualizado: Guardado en: Estilo , Gente

«Probablemente mi madre se vuelva a casar. Veo que es feliz y eso es lo más importante», decía el pasado fin de semana Ana Boyer a un grupo de periodistas durante un acto de promoción de una de las firmas a las que representa. Sin embargo, en estas mismas páginas Isabel Preysler aseguraba hace una semana que no tenía «ninguna necesidad» de contraer matrimonio. Madre e hija atraviesan su mejor momento sentimental: Isabel junto al escritor peruano Mario Vargas Llosa y Ana, con el tenista madrileño Fernando Verdasco. Y, en torno a ambas, hay señales cada vez más claras de que en un futuro próximo podrían «consagrar» sus respectivos noviazgos, por más que echen balones fuera en cuanto se les pregunta sobre el asunto.

Mientras Preysler recorre medio mundo acompañando a Vargas Llosa a las presentaciones de su último libro y a las conferencias, la pequeña del clan Preysler viaja por el otro hemisferio junto a Verdasco, al que apoya en muchas de sus competiciones. Quienes conocen a Ana coinciden en que ha heredado la inteligencia de su padre, también algo del talento para seducir de su madre, que por algo la llaman «la reina de corazones». Por eso, tras la muerte de su padre Miguel Boyer, no dudó en paralizar su vida profesional un tiempo y centrarse en la personal: siendo la sombra del tenista allá a donde va.

Isabel Preysler y Mario Vargas Llosa en una fiesta en Madrid
Isabel Preysler y Mario Vargas Llosa en una fiesta en Madrid- ZUMAPRESS

Nido de amor

Fue en julio del pasado año, cuando este periódico informó en exclusiva de que Boyer y Verdasco ya habían visto un piso para irse a vivir juntos. Una semana más tarde, la pareja desmentía la información, para confirmarla dos meses después, vía exclusiva, en «¡Hola!». El posado en su nuevo apartamento -cercano a la madrileña colonia El Viso-, no tardó en llegar. Desde entonces las preguntas sobre una posible boda también persiguen a Ana que, como su madre, juega al despiste.

El pasado fin de semana Ana aseguró que no tiene planes de boda y que se ve formando una familia dentro de diez años. «Aunque no sé dónde estaré viviendo», recalcó únicamente a la revista «¡Hola!» en el misma convocatoria a la que acudieron otros medios. Una frase dejada a caer que, a priori, no debería tener importancia, pero que sí da indicios de lo que podría ocurrir dentro de unos meses. Según ha podido saber ABC, Ana Boyer y Fernando Verdasco ya barajan fechas para su boda en 2017. Fuentes del entorno del tenista han asegurado a este periódico que se van a casar porque él se va a vivir al extranjero y ella le seguiría, como lleva haciendo desde principios de año; sin embargo, la versión oficial del tenista a través de su equipo es que «de momento no está claro que vayan a dar ese paso. De cualquier forma, es un asunto privado de Fernando».

El entorno de Ana prefiere callar. «Ella no nos informa sobre su relación con Fernando ni los planes de futuro que tiene con él. Entiende que es algo que atañe a su vida personal y no lo comunica», afirman. Queda pues esperar a una exclusiva para saber cuándo se darán el «sí, quiero» Ana y Fernando. A finales del pasado mes de julio ya se publicó que Verdasco le había pedido matrimonio a Boyer y que ella ya se había puesto a estudiar localizaciones donde celebrar el enlace. La pareja no tardó en desmentirlo. «Para contestar las preguntas que nos están haciendo al respecto, queremos aclarar que la noticia sobre nuestra boda es falsa. Gracias!», decían en Twitter.

Otra incógnita es Isabel Preysler, a la que el escritor le ha pedido matrimonio varias veces y ella, según dice, se resiste a dar el paso. Según contaba ella misma a ABC, «en España podríamos casarnos cuando quisiéramos», aunque sólo falta que se registre el certificado del divorcio en la localidad peruana de Grocio Prado, donde el escritor contrajo matrimonio con Patricia Llosa. Lo que único que ha confirmado es que, en caso de protagonizar una cuarta boda, no vestirá de blanco.

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