Bimba Bosé - GTRES

Los Bosé, un año después de Bimba

La familia de la modelo y cantante cancela compromisos y se blinda ante el aniversario de su fallecimiento. Así ha sido su vida sin ella

MADRIDActualizado:

El lunes 23 de enero de 2017 arrancó de una manera tranquila; informativamente, parecía una de tantas jornadas «de carril», hasta que a media mañana saltó la impactante e inesperada noticia de la muerte de Bimba Bosé. La modelo, actriz, cantante y Dj, de 41 años, fallecía en el hospital Ramón y Cajal de Madrid, víctima de un cáncer de mama que le detectaron en 2014. Pese a que meses antes la propia Bimba había reconocido que tenía metástasis en el hígado, los huesos y el cerebro, nadie -ni siquiera entre sus más cercanos- se esperaba el fatal desenlace. «Nadie imaginaba que se iría tan pronto. No se encontraba en proceso terminal», confirmaba entonces a ABC un amigo íntimo. De hecho, a buena parte de los Bosé la muerte de uno de sus miembros más carismáticos les pilló lejos: Lucía (60) y Paola Dominguín (57), madre y tía de la modelo, se encontraban en Valencia; su abuela, Lucía Bosé (86), estaba en su casa segoviana de Brieva y su tío Miguel (61), de viaje por Ecuador. Pero Bimba no estuvo sola en su adiós a la vida. A su lado, al igual que en los últimos y más duros años de su existencia, permaneció Charlie Centa (25). Modelo y Dj de nacionalidad británica, fue el hombre que supo hacerle feliz tras su divorcio de Diego Postigo (43) en 2013, con quien tuvo dos hijas, Dora (13) y June (6).

A lo largo de 2017, Bimba Bosé fue la persona más buscada en Google en España, por delante del inefable Carles Puigdemont. De la misma manera que hace un año las redes sociales «enloquecieron» con ella como nunca antes se había visto en nuestro país, hoy sus amigos no cesan de rendirle homenaje publicando imágenes suyas, así como de David Delfín, quien también murió a causa de un cáncer el 3 de junio de 2017, casi seis meses después que su compañera en las alegrías y en las penas. El diseñador malagueño pudo despedirse de su musa en el tanatorio de Tres Cantos, entre lágrimas y con las fuerzas al límite. Ahora, la actriz Bibiana Fernández (63), al igual que el fotógrafo Pablo Sáez -la pareja de Delfín-, son los que se muestran más activos a la hora de evocar a quienes en sus días de gloria sobre la pasarela parecían imbatibles.

¿Y qué hay de los Bosé? La familia ha optado por blindarse en este primer aniversario y recordar a la carismática Bimba en la intimidad. Este fin de semana, algunos han cancelado su presencia en citas que hasta hace poco tenían comprometidas, con la esperanza de que se respete su duelo. La pasada Navidad, y con una sonrisa, su abuela Lucía Bosé se retrataba junto a sus hijas Lucía y Paola, así como algunos de los nietos -Jara, Palito, Olfo, Nicolás y Alma-, en su casa segoviana de Brieva. Fue un momento de paz para la célebre actriz italiana, tras un año complicado no sólo por la muerte de su nieta, sino por la desagradable sorpresa de enfrentarse a dos años de prisión por apropiación indebida de un dibujo que Pablo Picasso había regalado a una de sus empleadas, Remedios T. M., y que fue subastado en 2008 por valor de 198.607 euros.

En la foto navideña de familia sólo faltó su hijo Miguel. El cantante, alérgico a esas fechas, se encontraba fuera de España con sus cuatro vástagos. Instalado en Panamá, Bosé pasa algunas temporadas en su casa de Somosaguas, aunque siempre ajeno al foco mediático y más aún desde que se convirtió en padre por gestación subrogada. Unido de una manera muy especial a su sobrina Bimba, Miguel Bosé es de los que también prefiere soltar sus lágrimas en privado.

En esa estampa navideña faltaban Dora y June, las hijas de Bimba y de Diego Postigo, fotógrafo para quien las redes sociales también es la mejor plataforma para comunicarse. Junto a la actriz Bárbara Lennie (33), Postigo ha recompuesto un hogar para sus hijas, cuyas dotes como cantantes se exhiben en unos vídeos que resultan sencillamente deliciosos. «A mi madre le encantaban las sonrisas», suelen explicar las niñas cuando entonan a dúo sus melodías acompañadas por la guitarra de su padre. Dora ya sabe lo que es subirse sola a un escenario: el pasado mes de noviembre, en el marco del Festival de Jazz de Madrid, ofreció un concierto en el restaurante Hard Rock Café de Madrid.

Alejados, aunque unidos

La distancia geográfica siempre es un hándicap, aunque cuando los Bosé están en Madrid aprovechan para ver a las hijas de Bimba. Así lo hace su abuela, Lucía Dominguín, que sigue instalada en Valencia. Lucía, que es todo corazón, dejó los fríos segovianos por el benigno clima mediterráneo. Y allí permanece junto a su hermana Paola y disfrutando de la compañía de amigos de toda la vida, como el diseñador Francis Montesinos.

La abuela de Bimba y su tía Paola en Brieva (Segovia)
La abuela de Bimba y su tía Paola en Brieva (Segovia) - GTRES

Y sin Bimba como nexo de unión, la antaño estrecha relación de los Bosé con Charlie Centa se va diluyendo. Aunque aseguran que mantienen una buenísima relación y el ánimo de salvar todo lo que unió Bimba, el día a día es muy diferente a cuando residían en Sotogrande, en una casa de alquiler donde la modelo se sentía más tranquila. Precisamente a esa vivienda Charlie regresó durante un tiempo, para después cerrarla definitivamente e instalarse en Madrid, donde ha comenzado una nueva vida. Su familia británica ha estado muy pendiente de él, acompañándole en estos últimos meses. A pesar de su juventud, Centa siempre dio muestras de una extraordinaria madurez a la hora de encajar un golpe tan duro. Uno de sus grandes apoyos es precisamente Pablo Sáez, el que fuera novio de David Delfín, con quien tantas cosas comparte.