David Guetta - AFP

Bilbao toma el testigo de Londres como organizador de los premios MTV EMA

Shawn Mendes y U2, grandes protagonistas en la gala celebrada anoche en Wembley

Enviada especial en LondresActualizado:

De la regia y plúmbea Londres a la renovada y pujante Bilbao. Venía sonando desde hace semanas y ayer, se confirmó. España vuelve a convertirse en el escenario del mayor espectáculo del pop. Ya con la imagen de anoche en el recuerdo de un enfervorecido estadio de Wembley rindiendo pleitesía a Shawn Mendes y U2, todas la miradas se dirigen ahora al Bilbao Exhibition Centre. El domingo 4 de noviembre de 2018 la capital vizcaina acogerá los MTV Europe Music Awards. Y se avecina un espectáculo de dimensiones mayúsculas, puesto que se celebra el 25 aniversario de estos galardones. Será la tercera vez que el show de la MTV viaje a España. Barcelona y Madrid ya han acogido ediciones anteriores de la ceremonia, en 2002 y 2010, respectivamente.

El nombramiento se oficializó ayer en la capital del Támesis por partida doble. Por la mañana, la versión institucional en las oficinas de Viacom, empresa matriz de MTV, en Camden, con la presencia de David Lynn, Presidente y CEO de Viacom, y Rafaelle Annec chino, director ejecutivo de MTV para Europa, África y Oriente Medio. Por la noche, la versión jubilosa cuando una exultante Rita Ora, conductora del show, anunció que España tomaba el testigo tras concluir una gala con una imponente puesta en escena y mucha hormona juvenil.

La veteranía y solidez de U2, que recibió el premio honorífico Global Icon, se contrapuso con la bisoñez de Shawn Mendes, quien se alzó con el trofeo a mejor artista y reventó el escenario con su «There’s nothing holding me back», premiada también como la mejor canción. Un pipiolo de 19 años que se dio a conocer en Youtube y que hoy se come el escenario sin inmutarse. Es cierto que su físico ayuda, pero tampoco es justo restarle mérito musical.

La banda irlandesa había caldeado ya el gélido Londres la noche del sábado con un imponente recital en Trafalgar Square bajo la atenta mirada del comandante Nelson desde su pedestal y 7.000 personas. Bono, con la bandera irlandesa a modo de bufanda y una levita militar, no pasó por alto la celebración del Remembrance day, en el que se rinde homenaje a los caídos en la Primera Guerra Mun dial. «Nadie ama más la paz que los luchan por ella», proclamó desde el escenario. La grabación frente a la National Gallery de su «Get Out of Your Own Way» se emitió ayer y volvió a silenciar al público en Wembley.

Un silencio que contrastó con el alarido inicial que arrancó Eminem; por ser el primero de los artistas invitados de la noche y porque regresó a los escenarios después de tres años. El dios del rap, ganador del premio mejor artista de Hip Hop, presentó su nuevo single «Walk on water».

La cautivadora y elaborada producción musical de Camila Cabello, ganadora del premio Mejor artista pop, vino acompañada de una coreografía en tres escenas que concluyó en una piscina al estilo habanero en alusión a su tema «Havana». La banda The Killers interpretó por primera vez en televisión «The man» recurriendo a un impresionante efecto visual 360 grados que daba la sensación de proyectar un universo paralelo.

Mejor artista español

En el plano nacional, Miguel Bosé conquistó el premio como mejor artista español, frente a una lista de nominados muchos más jóvenes, justo después de grabar para MTV un disco acústico.

David Guetta (mejor electrónico), ya se había coronado el sábado en Trafalgar Square con sus fieles desbocados y absorbidos por su mesa de mezclas. Anoche cerró la fiesta en catedral del deporte con su nuevo single «Dirty, sexy, money», que contó con French Montana, Charli XCX y Afrojack como artistas invitados. Con las luces de Wembley ya apagadas, ahora toca pensar en Bilbao.