Athina Onassis y Doda Miranda, en 2016, durante un torneo hípico
Athina Onassis y Doda Miranda, en 2016, durante un torneo hípico - ABACAPRESS

Athina Onassis y Doda Miranda ya están oficialmente divorciados

La expareja ha difundido un comunicado donde pide que su «privacidad sea respetada»

MADRIDActualizado:

Ha pasado más de un año y medio desde que se conociera que Athina Onassis y Doda Miranda habían decidido emprender caminos por separado tras once años de matrimonio. Desde entonces, el proceso de divorcio de la única heredera de la multimillonaria fortuna del magnate griego Aristóteles Onassis, ha sido uno de los temas más comentados en los clubs de hípica de todo el mundo y entre la sociedad internacional. Según la revista brasileña «Época» la expareja ya ha llegado a un acuerdo de divorcio que podría terminar con las tensiones que han existido entre ellos desde que Athina descubriera que el jinete llevaba una doble vida con otra mujer. Para zanjar el tema y continuar sus vidas completamente por separado, la expareja ha emitido un comunicado que la publicación brasileña no ha tardado en difundir: «La señora Athina Hélène Onassis y el señor Alvaro Alfonso (Doda) de Miranda Neto anuncian que han llegado a un consenso mutuo en relación al divorcio. Ellos han concluido de forma amigable todos los términos del proceso y piden, gentilmente, que su privacidad sea respetada. No sé hará ningún comentario más sobre el tema».

Con esta nota, la amazona y el jinete pretenden que los detalles más íntimos de su ruptura y las negociaciones de su divorcio no se aireen en los medios de comunicación. Sin embargo, sus intenciones no dejan de ser una utopía. A finales de la semana pasada Alexis Mantheakis, el que fuera portavoz de la familia Onassis durante años, dio a conocer «Una muñeca de acero», el libro donde habla de la única heredera del armador griego y de su divorcio. Entre esas páginas Mantheakis cuenta que Alvaro Doda llevó durante ocho años y medio una doble vida. A los pocos meses de contraer matrimonio con Athina, en 2005, el jinete comenzó una relación con una joven belga, a quien Mantheakis señala como una chica de compañía. Al parecer, la joven no quiso asumir que Doda (con quien podía llevar una vida a todo tren, ya que le proporcionaba dinero y viajes) había decidido poner fin a su romance y acudió a Mantheakis para destapar su relación y vengarse así del jinete.

Esta ha sido la última infidelidad de Doda Miranda a Athina Onassis que ha salido a la luz. Sin embargo, no es la única. A los pocos días de conocerse la separación de la pareja, este periódico publicó que la hija de la malograda Christina Onassis había descubierto que unos paparazzi estaban chantajeando a Doda con unas imágenes donde él aparecía en un torneo de equitación en Miami besándose apasionadamente con una amazona española. Por otro lado, el personal de seguridad de la casa que la expareja compartía en Wellington (Florida) también informó a Athina de que Doda había pasado allí unos días en compañía de otra joven.

Estas informaciones no hicieron más que confirmar los rumores que a Athina ya le habían llegado desde los mentideros de los circuitos internacionales de equitación. Por eso, comunicó a sus abogados que iniciasen los trámites de separación, que se han llevado a cabo en los tribunales belgas. Lo primero que hicieron fue congelar las cuentas que el matrimonio tenía en común. Aunque los detalles del acuerdo no van a trascender, lo que sí se sabe es que, además de lo que firmaron en el acuerdo prematrimonial (donde se estipulaba que a Doda le correspondería un millón de dólares por año de matrimonio), el jinete pedía también 320.000 euros al mes de manutención. Al parecer, Doda se habría conformado con 100 millones de euros, pero su exmujer no se lo ha puesto fácil. Además, las infidelidades podrían haber invalidado cualquier preacuerdo. Con las villas que la pareja compartía en Bélgica, Holanda o Brasil no se sabe nada. La de Wellington, que además de un nido de amor para ellos fue el escenario de una infidelidad, Athina la vendió a los pocos meses de separarse.

Y es que, lo más importante para superar un duelo, es desprenderse de lo que hace sufrir y empezar a coleccionar recuerdos nuevos. Y cuanto más felices sean esas nuevas vivencias, mejor.