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La figuración narrativa de Arroyo regresa al Bellas Artes de Bilbao 23 años después

La museo recoge una muestra de 43 obras realizadas por el artista madrileño en las últimas décadas

BilbaoActualizado:

Un cuarto de siglo después, la figuración narrativa de Eduardo Arroyo ha regresado al Bellas Artes de Bilbao. La pinacoteca bilbaína presentó el pasado jueves una muestra de 43 obras del artista madrileño, condecorado en 1982 con el Premios Nacional de Artes Públicas. La exposición toma el nombre de una de las pinturas más singulares que ha realizado en los últimos años, «El retorno de las cruzadas», que a su vez es un homenaje a «La víctima de la fiesta» del genio guipuzcoano Ignacio Zuloaga. Ambas obras se hallan frente a frente en la sala BBK, que albergará la exhibición hasta el próximo 9 de abril.

A.M.

A la presentación de la muestra acudió el propio Arroyo, que este año ha celebrado su octogésimo aniversario. Tal y como explicó el director del Bellas Artes, Miguel Zugaza, las pinturas y esculturas expuestas fueron realizadas a lo largo de los últimos 15 años, en los que el artista armoniza su pasión por la literatura y el arte y las fusiona con el contexto sociopolítico español y europeo. Ejemplo de ello es el lienzo «El retorno de las cruzadas», destacó en un comunicado la pinacoteca bilbaína, que de hecho supone una alegoría de la situación política actual.

Los homenajes a la historia de la pintura y a los pintores se suceden a lo largo de la exposición, como sucede con «La lucha de Jacob y el ángel», inspirada en el gran mural que realizó Delacroix para la iglesia de Saint-Sulpice de París; «Cordero místico», versión a tamaño natural del célebre políptico de Gante de los hermanos Van Eyck; o sus particulares guiños a Van Gogh y al pintor suizo Ferdinand Hodler.

Por otro lado, la exposición también incluye una amplia selección de las esculturas realizadas por Arroyo durante los últimos años. Se trata de piezas que, como el «Unicornio de Laciana» que se inaugura el recorrido, han sido creadas en plena naturaleza con el uso de distintos materiales (troncos, bloques de piedra) procedentes del valle leonés de Laciana, donde el artista fijó su residencia estival tras su regreso a España a finales de los años setenta.

A.M.

Amplio programa

La muestra de Arroyo constituye una parte fundamental del programa que el Bellas Artes ha preparado para los próximos meses, que también incluye una mediana exposición «de gran calidad» de las obras del milanés Giuseppe Arcimboldo conservadas en colecciones españolas. Tal y como ha destacado la pinacoteca, el núcleo principal lo componen los óleos sobre tabla «Flora» (1589) y «Flora meretrix» (1590), que pertenecen a una colección particular; y «La Primavera» (1563), que perteneció a Felipe II y que procede de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, junto a dos copias contemporáneas de «El otoño» y «El Invierno». La muestra, patrocinada por Banca March, está abierta al público a partir del 8 de noviembre.

A su vez, hasta el 26 de febrero se exhibirá medio centenar de grabados a color, técnica que se difundió en Francia a partir del siglo XVIII y que cien años después llegó a Japón a través de las populares estampas «ukiyo-e», que influyeron «enormemente en el arte europeo». Algunos de los artistas señaladas de este recorrido son Paul Cézanne, Francisco Iturrino, Joan Miró, Francis Bacon, Luis Gordillo y el propio Picasso.