El urinario en cuestión de la calle del Doctor Esquerdo
El urinario en cuestión de la calle del Doctor Esquerdo - ABC

Un urinario portátil en la acera para 200 conductores de autobús

La empresa quiere alquilar la sede donde hasta ahora tenían una sala acondicionada para descansar entre turnos y ha colocado este baño provisional en plena calle en Madrid

MadridActualizado:

El sol en todo lo alto. Agosto en Madrid. Cuarenta grados en el tendido sol y un conductor de los autobuses interurbanos que se tiene que enfrentar a un gran reto en la madrileña calle del Doctor Esquerdo: ir al baño después de cumplir con su ruta, que dura aproximadamente hora y media. «No me quiero ni imaginar cómo va a estar ese urinario portátil con el calor del verano», ironiza Carlos Sánchez, portavoz de UGT en la empresa de transportes La Veloz, que corre con el servicio de varias líneas de los autobuses interurbanos de Madrid y que, al cerrar una sede donde sus conductores tenían una sala con baños para descansar entre turnos, les ha ofrecido a cambio un urinario portatil en plena calle.

«Instalaron el urinario hace tres semanas»

Según denuncia Sánchez, el urinario en cuestión va a ser utilizado por «200 conductores de ambos sexos» que hasta la fecha tenían a su disposición una sala en el local de la empresa con máquinas de sándwiches, un espacio para el descanso y un baño con cuatro urinarios —dos para hombres y dos para mujeres— con lavabo. Eso hasta que su empresa, perteneciente al grupo Samar, decidió poner en alquiler la sede social, en la calle del Doctor Esquerdo, justo en la cabecera de varias líneas, ubicada en Conde de Casal.

«El urinario de cabina lo instalaron hace unas tres semanas aunque es cierto que, por el momento y hasta que alquilen el local, nos dejan seguir usando nuestra sala», confirma el portavoz, que reivindica los derechos que deberían tener como trabajadores y que, una vez que se consume este alquiler, quedarán reducidos a un urinario portatil en plena calle.

Sin agua potable ni luz

«¿Y si tienes que lavarte las manos después de hacer tus necesidades, qué pasa?», se pregunta Sánchez, quien confirma a ABC que los trabajadores llevarán este caso hasta la Inspección de Trabajo. «No vamos a tener luz ni agua potable, además este es un baño químico, en el que los residuos se mezclan con compuestos que, cuando llegue el calor, a ver cómo está eso», avanza el sindicalista,

«¿Y si tenemos que lavarnos las manos tras hacer nuestras necesidades?

Para reforzar su queja, UGT se remite a Real Decreto 486/1997, de 14 de abril, que en su anexo V establece las condiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo. Como es normal, exige que haya agua potable. «Los lugares de trabajo dispondrán de agua potable en cantidad suficiente y fácilmente accesible», enuncia el texto normativo.

Sánchez, en este punto, detalla que, también de acuerdo con la ley, los conductores tampoco pueden hacer sus descansos en las cabinas de sus autobuses, por lo que en Doctor Esquerdo, justo el lugar donde está la cabecera de la ruta, tendrán que esperar —haga frío o calor, llueva o nieve— en la calle o en los bares, ya que no van a tener una sala de descanso. «En el autobús no podemos hacer las pausas por el tacómetro, está prohibido», confirma el trabajador.

Desde la compañía La Veloz han explicado a ABC que, en sucesivas reuniones con los empleados «buscarán soluciones alternativas con un margen amplio de tiempo» para solventar el problema. Si no hay acuerdo, Sánchez y otros 199 conductores de los «autobuses verdes» de Madrid cambiarán un lugar de trabajo acorde con la ley por un urinario portátil más propio de las fiestas de los pueblos. El sindicalista admite que no tiene miedo a posibles represalias porque, como dice con tono mitad irónico mitad resignado, «¿qué más represalia puede haber que no tener ni un baño con agua potable en tu trabajo?».