Varios vecinos muestran sus pancartas ayer, en la Junta municipal del distrito de Chamberí
Varios vecinos muestran sus pancartas ayer, en la Junta municipal del distrito de Chamberí - MAYA BALANYÁ

Tensión en Chamberí: «El experimento de Galileo es un castigo para los vecinos»

Partidos de la oposición y vecinos del distrito se levantan contra el proyecto de Carmena

MADRIDActualizado:

«¡Queremos hablar de Galileo!», con este cántico comenzaba ayer la Junta municipal del distrito de Chamberí, que estuvo cargada de tensión debido al descontento vecinal con todo lo respectivo a la semipeatonalización de esta calle.

«No han permitido que se vote la propuesta para la reversión del plan» formulada por la oposición, explica al terminar la Junta un representante de la plataforma Chamberí se Defiende. «Encima, la ‘reforma’ que han llevado a cabo es aún peor que la original», expone tras afirmar que harán todo lo posible para alcanzar la reversión total antes de que termine el mes.

Una de las principales quejas gira en torno a la medida municipal, reside en los maceteros de grandes dimensiones instalados y en el hecho de que peatones y automóviles compartan la calzada. Las jardineras quitan visibilidad a los conductores, que tienen más difícil ubicar a los viandantes de la calle, lo que reduce el tiempo de reacción con el que cuentan en el caso de que tuviesen que evitar un accidente.

De esta situación se han hecho eco los contrarios a la medida de Ahora Madrid y esto se reflejó en el Pleno. «Es una ocurrencia de extremada peligrosidad», afirman los representantes de Ciudadanos en referencia a la escasa visibilidad.

Para Juan José, vecino de la zona que acudió a la Junta, esta semipeatonalización es una lacra para el barrio. «Desde que esto ha empezado hay botellones allí todos los fines de semana y han provocado que nos cueste mucho más aparcar», destaca.

El límite de velocidad establecido en 20 kilómetros por hora fue otra de las controversias por la que han clamado los vecinos asistentes a la reunión del distrito. Según Ciudadanos, esto supone un «castigo a los vecinos que se han movilizado en contra de esta medida» que, además, «no cumple con su función disuasoria» ya que «el control está oculto», afirman.

Otra de las recriminaciones se encuentra en un viejo problema del distrito: las plazas de aparcamiento. La semipeatonalización provocó la imposibilidad de estacionar allí pero, según el concejal de Chamberí por Ahora Madrid, Jorge García Castaño, esta pérdida ha sido compensada por la reforma en la calle Vallehermoso por lo que, «actualmente hay más plazas para aparcar en los alrededores», asegura.

«No escuchan a los vecinos»

«La voz de los vecinos hay que escucharla», reclama el concejal del Partido Popular, Pedro Corral, después de reafirmar las quejas de Ciudadanos respecto a la situación de Galileo y recordar que, en esta operación, también se están malgastando medios humanos con los agentes situados para realizar el control de la vía. Por su parte, los socialistas, también se han posicionado en contra del experimento de Carmena: «50 metros no van a solucionar nada y no es una medida que pueda ayudar a solucionar problemas medioambientales».

La polémica surge en torno a una pequeña zona de apenas 50 metros en la calle Galileo, frente al parque José Luis Sampedro, que el Gobierno municipal de Manuela Carmena decidió peatonalizar a comienzos del verano. Desde este momento las quejas de los vecinos de Chamberí se han repetido constantemente apoyados por los grupos de la oposición con el fin de revertir la situación. Esta crispación fue en «crescendo» durante todo el período estival y, a finales de agosto, los ciudadanos consiguieron una primera victoria frente al poder municipal al conseguir que reculase a medias y permitiese el paso a vehículos por un sólo carril a una velocidad inferior a veinte kilómetros por hora. A pesar de esto, la controversia no tardo en avivarse cuando, días después de la reversión parcial, se instaló en este tramo un control de velocidad para sancionar a los que superen el límite. La polémica está servida.