Madrid

La sombrerería de Madrid donde el Ché Guevara compró su mítica boina

Fundada en 1894 es una de las tiendas de referencia a nivel mundial a la hora de comprar sombreros, boinas y gorras

El modelo de la boina que el Ché compró en esta tienda en 1959 y en la que después colocó la estrella - BELÉN RODRIGO
Federico (izquierda) y Marta Enguita y su marido Carlos representan la cuarta generación al frente de La favorita - BELÉN RODRIGO
En esta tienda se encuentran una gran variedad de modelos - BELÉN RODRIGO
El escaparate de La favorita en el número 25 de la Plaza Mayor - BELÉN RODRIGO
Nuevos modelos de sombreros de fieltro que se pliegan y no se deforman - BELÉN RODRIGO
BELÉN RODRIGO - @brperiodista Madrid - Actualizado: Guardado en:

Es la sombrerería más antigua de Madrid y en donde el Ché Guevara compró su famosa boina que acabó por convertirla en un símbolo de su imagen. «Estuvo en Madrid en 1959 y compró en esta tienda muchas boinas, sabía que era una tienda de prestigio reconocido. Luego él se la colocó al contrario y puso la estrella», explica a ABC Federico Enguita, uno de los propietarios de La Favorita. Por entonces el local ya se había ganado su reputación gracias al trabajo de la familia Enguita. Su fundador Teodoro, natural de Soria, comenzó a trabajar en la sombrerería 3 B en una época en la que en la Plaza Mayor había más de 20 tiendas de sombreros y gorros. Así que con el paso de los años, animado por los proveedores, decidió instalarse en 1894 por su cuenta y abrir su local en el número 25 de la referida plaza. Eligió el nombre en honor «a la ópera de Donizetti que le gustaba mucho» y la tienda se convirtió en el negocio de la familia «donde las hermanas cosían, cortaban los fieltros y cada uno realizada una tarea». Por aquel entonces también era un taller.

Federico Enguita es bisnieto de Teodoro y ahora se ocupa del negocio junto a su madre Mª José, a su hermana Marta y a su cuñado Carlos. La tienda siempre ha pertenecido a la misma familia. Después de Teodoro se ocupó de ella su hijo Maximino y más tarde sus nietos Federico y Maximino, hasta llegar a la cuarta generación. Federico y Marta crecieron jugando y estudiando en este establecimiento y se sienten orgullosos por poder continuar el legado de su familia, «una tienda como las que ya no quedan en Madrid». Cuentan con un gran almacén y en los momentos de crisis «hemos sido hormiguitas y prudentes, aprendimos con nuestros mayores lo que funciona, y en nuestro caso es seguir especializados en los mejores sombreros y gorros», subraya Federico.

Cajas originales donde guardan los productos
Cajas originales donde guardan los productos- B.Rodrigo

Con el paso de los años todo parece seguir igual en La Favorita. Se venden nada más que sombreros, gorros, boinas y artículos de tocado con la misma calidad que siempre les ha caracterizado. «Según entre un cliente por la tienda ya sabemos cuál es su talla», afirman los responsables. «Tenemos un cliente clásico y la gente que está acostumbrada a un modelo no suele cambiar pero les orientamos según su estilo y forma de vestir», añaden. El espacio tampoco ha cambiado y pudo sobrevivir a la Guerra Civil. En esos años se escondían en la cueva y cubrían el local con sacos de arena. Siguen los mismos mostradores, el mismo suelo y las cajas originales para guardar el material.

Un sombrero para toda la vida

Mucho ha cambiado la sociedad en todo el mundo en lo que se refiere al uso sombrero. Hubo épocas en las que «quien no se cubría la cabeza estaba loco» pero con el paso del tiempo se fue perdiendo la costumbre. «Aunque hay una nueva generación a quien le gusta y busca un buen sombrero y la mujer lo usa cada vez más», avanza Federico. Los sombreros de La Favorita «duran toda la vida» por eso acaba siendo una buena inversión. «Hay de muchos precios, ya con 40 euros puedes comprar uno de buena calidad», asegura Federico. Los sombreros de fieltro son los que más se venden, son impermeables, y existen modelos más informales. Ya hay modelos fáciles de plegar y guardar y que además no se deforman. Ya no se hacen a medida pero «tenemos una amplísima variedad de tallas».

Entre los clientes más habituales tienen o han tenido a Arturo Pérez Reverte, Paco Rabal con sus gorras de marinero, Rafael Alberti o el cantante Fito, sin olvidar a Sabina, «quien ha comprado aquí alguno de sus bombines». Trabajan con varias fábricas. Por ejemplo, en el País Vasco es donde hacen las boinas y los modelos Panamá en Ecuador. «Hay un modelo en concreto que cuesta 190 euros, el más caro, hecho completamente a mano», resalta el dueño. Durante todo el año tienen los mismos modelos para poder cubrir así las peticiones de los turistas que llegan de todo el mundo y de los clientes locales. «Somos una tienda de referencia, sabe que aquí vendemos productos de calidad». Se encuentran también «monteras para los toreros principiantes». Los colores que más triunfan son los clásicos como el gris, marrón, negro y azul y «son las mujeres las que utilizan colores más atrevidos».

Se acercan las Navidades, «una época de mucho negocio por los puestos de la Plaza Mayor, el frío y los regalos». En la favorita recuerdan un dato importante a tener en cuenta: el 80% del calor corporal se va por la cabeza y en días de frío un buen sombrero nos ayuda a mantenernos calentitos.

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