Madrid

Ser «raro», obeso o inmigrante, los casos más frecuentes de acoso escolar

Educación estrena un nuevo protocolo de intervención que incluye la homofobia y el «cyberbullying»

La Comunidad presenta un nuevo protocolo contra el acoso escolar - ISABEL PERMUY

Ninguna violencia está justificada, pero los escolares madrileños han comenzado a verbalizar los porqués de los acosadores en las aulas. Un total de 108.000 alumnos madrileños han realizado un test anónimo que permite detectar posibles episodios de acoso escolar. Según las respuestas de los chavales, los motivos de esta violencia en las aulas son, resumidamente: porque los niños tienen «un comportamiento distinto» o «raro» (34%), por razones de físico –obesidad, estatura– (22%), por sus capacidades escolares –sacar buenas o malas notas, discapacidad física o intelectual– (20%), por condición de inmigración –color de piel, raza– (11%.).

El número de casos de acoso escolar en los centros educativos de la región prácticamente se triplicó el curso pasado. Educación detectó hasta 179 episodios de hostigamiento entre menores en las aulas, frente a los 69 casos contabilizados el curso anterior. El Gobierno madrileño matiza que «no es que haya más acoso», sino que ahora se denuncia más gracias a la labor de sensibilización que se está haciendo en los centros. En concreto, en octubre se lanzará una intensa campaña informativa para concienciar a toda la sociedad. El lema: «Ante el acoso escolar, no te calles. Cuéntalo».

La presidenta regional, Cristina Cifuentes, presentó ayer la nueva guía de intervención frente a la violencia escolar, que será de obligado cumplimiento –antes era una recomendación– para los 1.700 centros públicos y concertados de la región. A partir de ahora, la inspección de un eventual caso implicará a más profesores, al tutor del alumno y al orientador del centro.

El documento, que también se facilitará a los colegios privados, incluye el fenómeno del «cyberbullying» o violencia entre menores que navega por las redes sociales. También recoge por primera vez como tipo de «agresión emocional» la discriminación por razón de identidad sexual y de género. La homofobia está presente casi en el 2% de las agresiones escolares, ya sean físicas o verbales.

El consejero de Educación, Rafael Van Grieken, explicó ayer que los sucesos violentos en las aulas «normalmente son acciones grupales frente a un individuo, un grupo que ejerce su posición de fuerza para aislar o apartar a alguien». Y añadió que el tipo de acoso suele diferenciarse en función del género. Las niñas son más víctimas del acoso social o aislamiento. Los chicos, del acoso físico o verbal. No se han hallado diferencias entre centros públicos y concertados. «No hay centros que sean más conflictivos que otros. Sí hay aulas más problemáticas que otras», precisó Van Grieken.

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