Prohibir las estufas de gas en terrazas, la última propuesta para bajar la contaminación en Madrid

La medida podría incluirse en la nueva ordenanza que elabora el área municipal de José Manuel Calvo

MADRIDActualizado:

El Ayuntamiento de Madrid estudia prohibir las estufas de gas en las terrazas para «luchar contra el cambio climático y reducir las emisiones», una medida que podría incluirse en la nueva ordenanza de terrazas que elabora el área de Desarrollo Urbano Sostenible (DUS). El delegado de Desarrollo Urbano Sostenible, José Manuel Calvo, expuso esta idea ayer durante un debate organizado por Radio Madrid en colaboración con el Colegio de Arquitectos de Madrid (COAM).

«Las estufas de gas es algo que nos preocupa. En la revisión que estamos haciendo de la ordenanza de terrazas, que está en estos momentos redactándose una nueva ordenanza por parte del Ayuntamiento de Madrid, una de las medidas que se contempla para luchar contra el cambio climático y para reducir las emisiones es precisamente prohibir las estufas de gas en las terrazas», dijo el edil del equipo de Gobierno de Manuela Carmena.

Calvo añadió que desde su área se entiende que con esas estufas que los hosteleros colocan en las terrazas «se está dañando el medio ambiente y se está generando un problema de calidad del aire a toda la ciudad». Los técnicos, según han explicado hoy a Efe desde el área que dirige José Manuel Calvo, contemplan «la posibilidad» de que en la nueva regulación de las terrazas se prohíba la instalación de las estufas que sean «altamente contaminantes».

Desde el área no han precisado, sin embargo, si esa prohibición se aplicaría únicamente en episodios de alta contaminación o de modo permanente. La iniciativa no depende del área de Medio Ambiente y Movilidad, dirigida por Inés Sabanés, en cuyo plan de calidad del aire -denominado «Plan A»- no se hace referencia a la contaminación que producen este tipo de estufas.

La delegada de Medio Ambiente y Movilidad, Inés Sabanés, ha dicho en varias ocasiones que el principal problema de la contaminación «son los coches», y por ello el protocolo municipal incide en limitar su uso en los picos de dióxido de nitrógeno (NO2).

En el plan A sí se contempla la eliminación total del uso del carbón en 2020, además del fomento de sistemas de calefacción eficientes y de bajas emisiones que buscará además regular el uso de la biomasa en todo el municipio e intervenir en edificios e instalaciones municipales para conseguir unos inmuebles de consumo «casi nulo».

Otras de las medidas relacionadas con la energía son el uso de energías renovables en todos los edificios de titularidad municipal y la inclusión de cláusulas en los procesos de contratación que permitan incorporar criterios de «sostenibilidad» en los pliegos.