Un cartel en uno de los baños avisando de que el agua no es potable
Un cartel en uno de los baños avisando de que el agua no es potable - ABC
Seguridad

Policías municipales de Madrid sin agua potable un año y entre cuadras

Una Unidad lleva desde 2010 en una base del Retiro «ilegal» sin ni siquiera poder aparcar

MADRIDActualizado:

Están más que hartos. Llevan años trabajando, literalmente, entre cuadras, en unas instalaciones semiclandestinas y, encima, ahora ni siquiera tienen agua potable y tienen que pagar para ir a trabajar. Esta es la situación que sufren los 32 policías municipales de la Unidad de Refuerzo a los Distritos de la Policía Municipal (URD). Una tarea, la de apoyo a las plantillas de los barrios de la capital, que, curiosamente, es uno de los ejes del actual equipo de Gobierno de la capital en materia de seguridad.

La URD fue una idea del Ejecutivo local de Alberto Ruiz-Gallardón (PP): destinar a 40 agentes (aunque actualmente la plantilla no está completa) a dar soporte en los turnos de noche (de jueves a sábados, además de festivos), también en circunstancias especiales como las fiestas de los barrios y a la que ahora se conoce como Unidad de Apoyo a la Seguridad, surgida tras la eliminación de los antidisturbios municipales. El trabajo se les multiplica, sobre todo, entre marzo y octubre, temporada de festejos patronales, pero también participan en inspecciones a locales y demás comunicados a los que no puedan dar respuesta, por falta de efectivos, las unidades integrales de distrito.

Pero su precaria situación se ha agravado en los últimos tiempos, aunque el problema de origen se remonta a 2010, año en que se creó la unidad. El proyecto original incluía el patrullaje a caballo, por lo que se habilitó la base de trabajo dentro del Parque del Retiro, entrando desde la calle de Alfonso XII y a medio camino hacia el paseo de Coches, junto al huerto. El problema es que entonces ya existía una normativa del propio Ayuntamiento que prohíbe nuevas cuadras para animales cuando se encuentran en un radio próximo a centros escolares, por ejemplo. Las instalaciones fueron construidas pero eran, por tanto, «ilegales». La URD se quedó, por tanto, sin caballos.

Lunas de coches rotas

Pero sus funcionarios fueron trasladados a esas cuadras, donde desde hace un lustro no paran de sumar problemas en su día a día. El último, hace apenas unas jornadas. La directora de El Retiro ha prohibido a los agentes que metan sus coches en el parque. «Solo pueden acceder vehículos privados dedicados a la carga y descarga de las terrazas y bares», explica uno de los afectados, a los que avisaron el 11 de enero. Ahora, tienen que aparcar fuera, en la calle, y pagar el parquímetro. La cantidad diaria no es muy alta, habida cuenta de que entran a las 20.15 horas y el SER funciona hasta las 21.00, pero el resumen es que les está costando el dinero ir a trabajar por este repentino cambio de criterio. Además, esta semana pasada, ya a alguno de ello, quizá por parte de alguien que sabe que es policía, le han reventado las lunas de su monovolumen personal.

La luna rota de un coche privado de un agente de la Unidad
La luna rota de un coche privado de un agente de la Unidad- ABC

Este es el último capítulo, pero no el más grave. Las instalaciones no tienen agua potable desde hace casi un año: «Utilizamos agua embotellada, porque la de aquí tiene un índice de cloro que hace que sea imposible beberla». Uno de los agentes, después de que empezaran a notar algo raro en el sabor y a notar molestias estomacales, decidió enviar una muestra a Riesgos Laborales, para que la analizaran, y el veredicto dio ese resultado.

Además, no hay que olvidar que, literalmente, están trabajando en unas cuadras, que costaron en su día más de un millón de euros. Para nada. «Nos han puesto taquillas, pero, por ejemplo, el sargento tiene que pasar lista en la mesa donde se sienta el vigilante que visiona las cámaras de vigilancia del recinto», añade otro agente de la URD.

Refugio de caballos

Por si fuera poco, en al menos dos ocasiones, han tenido como compañeros de trabajo a los caballos del Escuadrón. Hasta allí los trasladaron, saltándose todos los reglamentos, cuando se han tenido que adecentar las instalaciones de esa unidad, en el Puente de los Franceses. «Nuestras dependencias son insostenibles. El oficial ya ha solicitado varias veces que nos cambien de lugar. Se habló de llevarnos a la antigua Unidad de Medio Ambiente y al lugar donde estaban las UCS, en la Casa de Campo, pero parece que tampoco esa puede ser la solución», añaden nuestras fuentes.

Sus agentes se quejan, además, de que no tienen «funciones definidas»: “Nos tocó cubrir las Campanadas, pese a que fueron un lunes y nos avisaron solo con tres días de antelación. También nos hicimos cargo del Orgullo Gay. Y sufrimos un déficit de material y de recursos; los coches son prestados por las unidades de distrito y carecemos de material correcto de autoprotección».

Fuentes del Área de Seguridad, que dirige Javier Barbero, confirmaron a ABC que «por parte de la dirección del parque del Retiro, se prohíbe la entrada de vehículos personales» en el recinto. «Es una cuestión medioambiental que afecta a todos los coches particulares. Hay zonas cercanas para aparcar», añaden.

En relación al agua, «las instalaciones se han visto afectadas por una baja calidad por parte del suministro del Canal Isabel II». Y por eso el agua se distribuye en bidones. Finalmente, sobre la falta de personal, la acachan a los recortes del Ministerio de Hacienda por la pelea con el Ayuntamiento en el techo de gasto, precisaron las mismas fuentes oficiales.