Dos meses desaparecida

La Policía, a la caza de los clientes de la menor de 14 años que se prostituía en Azca

No usaba condones y fue al médico al creer que podría haber contraído alguna enfermedad. Investigan quién la explotada

MadridActualizado:

Estaba en la calle de General Perón, en los bajos de Azca. Completamente sola. Eran las 6.30 horas y esperaba clientes. Su aspecto aniñado levantó las sospechas de los agentes de la Policía Muncipal de la Unidad Integral del Distrito (UID) de Tetuán que aún no sabían a qué se dedicaba. «¿Necesitas ayuda?», le dijeron. «No», dijo ella, que no quiso identificarse. «Tengo 19 años», contestó. Sin embargo, insistieron ya que todo indicaba que mentía.

La chica no tuvo más remedio que acudir a una discoteca cercana, en donde dijo que tenía sus pertenencias. Las sospechas crecían. Más aún cuando trató de dar esquinazo a los funcionarios, entrando en el local por la puerta trasera con el fin de salir por la principal. No coló. La adolescente no tuvo más remedio que mostrar su documentación: un DNI falso de alguien mayor de edad. Al revisarle el bolso, descubrieron numerosos preservativos, lo que les llevó a pensar que se prostituía.

Tres denuncias por su desaparición

Ya en dependencias policiales comprobaron que tenía 14 años, había nacido en España y que había tres denuncias interpuestas por su desaparición en la comisaría de ese distrito desde hacía dos meses, es decir, febrero. Una vez localizada su madre, natural de Rumanía, los agentes consultaron su móvil, tras obtener su permiso: «Había videos de la menor practicando sexo con adultos». Entonces, la chica confesó: «Mantengo relaciones con adultos a cambio de dinero». No dijo que la explotase nadie, un extremo que se está investigando, así como si el local de copas tiene algo que ver en el asunto o simplemente en él trabaja alguien de su confianza o pasa el tiempo el proxeneta o «lover boy» mientras ella es obligada a «hacer la calle».

En el asunto, que pasó de la Policía Municipal a la Nacional, se trata de localizar a los clientes que tuvieron sexo con ella, pues se enfrentarían a delitos de abusos sexual a menores de 16 años. El móvil fue intervenido.

En cuanto a los condones, la menor indicó que fue a un centro de salud al sospechar que podría haber contraído una enfermedad de transmisión sexual y que el médico se los dio. Es decir, que no usó protección. La menor quedó bajo la tutela materna, mientras la Policía trata de esclarecer el caso.