Pedro Duque, ayer, en la inauguración de la escultura junto con la alcaldesa y Yolanda Rodríguez
Pedro Duque, ayer, en la inauguración de la escultura junto con la alcaldesa y Yolanda Rodríguez - MAYA BALANYÁ

Pedro Duque: el niño de San Blas que coronó el espacio

Madrid dedica una escultura al astronauta español diseñada por alumnos de un colegio de educación especial

MADRIDActualizado:

La narración de Jesús Hermida en TVE relatando la gesta histórica de Neil Armstrong, Edwin Aldrin y Michael Collins de pisar por primera vez la luna, despertó algo en Pedro Duque cuando sólo tenía 6 años. Al día siguiente, miles de niños como él en todo Madrid soñaron con ser astronautas de mayores, pero sólo uno lo logró.

Ese 20 de julio de 1969 marcó para siempre al crío madrileño que correteaba por el barrio de San Blas y que, sin que su entorno llegara a imaginarlo, lograría coronar el espacio años después participando en dos vuelos espaciales. «Soñé desde pequeño con ir después de ver los alunizajes en el único canal de televisión que existía», explicó a los alumnos del colegio público de Ciudad Lineal Miguel Blasco Vilatela, donde estudió.

«Alguien de este barrio y que estudió en este colegio puede creer que puede conseguir las metas que se proponga»

Lo hizo antes de inaugurar junto a la alcaldesa Manuela Carmena la escultura interactiva que, desde ayer, preside el bulevar de la avenida Hermanos García Noblejas, frente al centro educativo en el que cursó parte de sus estudios. La capital ha querido homenajear, en palabras de la concejal-presidenta del distrito Yolanda Rodríguez, al «vecino ilustre de este barrio que ha llevado el nombre de Madrid más lejos».

La pieza escultórica se ha elaborado en base a la maqueta ganadora del Certamen Escolar «Pedro Duque», donde se eligió el proyecto del Colegio Público de Educación Especial Infanta Elena. Sus alumnos pudieron preguntar al astronauta español de la Agencia Espacial Europea (ESA) sobre su experiencia en el espacio. «El espacio es lo que queda de la exploración, a todo el mundo le gusta la exploración, es lo que te tiene que gustar cuando eres joven», contó a los estudiantes, a los que animó a decidir qué les gusta y a dedicarse a ello siguiendo siempre las recomendaciones de sus padres y maestros. «Lo bonito es pensar que cuando somos pequeños tenemos ya muchas de las cosas que nos ayudarán a definir lo que seremos de mayores», añadió Manuela Carmena.

«Esperamos que los viajes espaciales se desarrollen de manera que dentro de poco podamos ir todos»

Su currículum es un ejemplo motivador para los alumnos de este y otros centros educativos de «barrio». «Los barrios ya han superado su complejo de inferioridad», destacó en referencia a la calidad educativa que se imparte en ellos. «Alguien de este barrio y que estudió en este colegio puede pensar y creer y que puede conseguir las metas que se proponga, sobre todo si se refiere a metas relacionadas con la educación y los valores», dijo a un público interesado en averiguar los secretos de la ingravidez o los miedos que se experimentan en las misiones en el espacio. «Algún coscorrón te llevas», explicó sobre lo complejo que resulta moverse en la nave sin gravedad.

«¿Cuándo podremos ir nosotros al espacio?», preguntaron algunos de los alumnos al astronauta. «Este año o el próximo se podrá comprar un billete muy caro para hacer un viaje cortito. Esperamos que esto pueda desarrollarse de manera que dentro de poco podamos ir todos al espacio», deseó.

El sueño de viajar a Marte

Duque sigue participando activamente en los proyectos de la ESA. De hecho, lidera la Oficina de Operaciones de Vuelo y es responsable de las actividades europeas en la Estación Espacial Internacional. En sus manos está el control de proyectos futuros. «No descarto volver al espacio. Hasta 2019, los viajes ya están asignados, pero quizá el siguiente pueda. Por lo menos estoy en la lista de candidatos, luego ya veremos», dijo a los pies de la escultura, que se puede girar sobre un eje.

Preguntado por la posibilidad de volver a pisar la Luna, aseguró que se podría hacer y apeló a una mayor cooperación con Estados Unidos. «Me gustaría que Europa se empezara a implicar mucho más y tuviera más participación en los vuelos tripulados», dijo. Sin embargo, no se mostró tan optimista sobre el viaje a Marte. «Con la participación de 400.000 personas como en el Apolo sería bastante rápido, pero seguramente no vayamos a tener tantas», concluyó.