Madrid

El Museo Sorolla gana el doble de espacio

El recinto, antigua vivienda del pintor valenciano, adquiere dos naves para construir nuevas salas y un auditorio

Proyecto de ampliación del museo Sorolla
Proyecto de ampliación del museo Sorolla - NIETO SOBEJANO ARQ.

Hubo una época en la que allí el aceite no emocionaba. Más bien manchaba. Desteñía de negro las manos y los monos de trabajo de los mecánicos que, un día y después otro, arreglaban motores de coches. Por entonces, en aquellos garajes el artista era Manuel. O Alberto o Sergio... El nombre da igual, lo importante es que siempre conseguía reparar el vehículo que le tocaba. Hoy ya no está, como tampoco está el taller, pero la nave ahí continúa y ya está en marcha el proyecto que le dará una nueva vida y que servirá para homenajear a otro artista del aceite, aunque este, que se llamaba Joaquín, era de los que prefería «arreglar» lienzos en blanco con sus pinturas al óleo.

Su «aceite» era de colores y su obra se puede contemplar en las paredes de la que fue su casa, en la madrileña calle del General Martínez Campos, ubicada pared con pared con aquel taller que ampliará el Museo Sorolla y que, cuando finalicen las obras, pondrá a disposición de los visitantes el doble de superficie que ahora. El proyecto, de 1.600 metros cuadrados adicionales, ya está en marcha y corre a cargo del estudio Nieto Sobejano Arquitectos.

Enrique Sobejano, socio fundador del estudio, reconoce que para ellos, ampliar y acondicionar el museo es una aventura muy ilusionante. «Es un proyecto pequeño pero el valor del artista es enorme», quien ahonda en esta idea: «Son proyectos pequeños en dimensión pero muy grandes en la trascendencia que pueden tener dada la figura que representan».

«Una suerte maravillosa»

El centro depende del Ministerio de Educación y Cultura y de la Fundación Museo Sorolla. La directora del centro, Consuelo Luca de Tena, tampoco ahorra elogios al plan arquitectónico. «Ha sido una suerte maravillosa que hayan ganado el concurso, tienen mucha experiencia y además es un proyecto que nos gustaba a todos», confirma.

La ampliación duplicará la superficie del Museo hasta los 3.200 metros cuadrados, en los que habrá salas dedicadas a exposiciones temporales, un auditorio, un gran recibidor, un almacén y un taller de reparación, algo de lo que carecía la institución. «Esta ampliación era algo muy esperado porque realmente el museo es una casa, que es estupenda, pero como museo se quedaba pequeña», reconoce Luca de Tena. Pero además de esta ampliación, la intervención tendrá una segunda vertiente que tendrá que ver con el acondicionamiento y restauración de la casa de Sorolla. Principalmente consistirá en instalar sistemas de climatización y convertir el museo en un espacio accesible para personas con problemas de movilidad. «Eso sí, les hemos pedido que respeten lo máximo posible la casa», expone.

La clave para tener éxito en proyectos como este redunda, según Sobejano, en saber maridar la «arquitectura contemporánea con la memoria de lo que ya existe, que haya diálogo» y precisamente esto es lo que van a hacer con su diseño. Según adelanta el arquitecto a ABC, su intención es «jugar con la idea del espejo» que se basa mantener la esencia del espacio ya existente.

Un patio central

De esta forma, Nieto y Sobejano intentarán replicar el estudio original de Sorolla en las nuevas salas de exposición, además de introducir un patio central en la nave que evoque al patio andaluz de la casa aunque, el plato fuerte, se lo guardarán para las alturas: el techo del taller, según resalta Sobejano, será «una cubierta verde» en recuerdo del jardín del palacio.

«Esos guiños a la casa nos conquistaron a los miembros del comité de valoración», revela Luca de Tena, quien resalta que el diseño fue escogido por «unanimidad» entre los integrantes de la comisión, quienes también valoraron positivamente el «lenguaje estrictamente minimalista, muy depurado y limpio» que proponen los arquitectos.

Además de otorgarle un nuevo espacio cultural a la ciudad de Madrid, la ampliación reportará importantes beneficios a la institución, que redundarán posteriormente en los visitantes. Como subraya su directora, «van a ganar en comodidad y también van a poder disfrutar de una serie de servicios que ahora son difíciles de dar, como por ejemplo un concierto, que hasta ahora se hacen con sillas plegables en otras salas».

Otra de las grandes ventajas de la ampliación, con un presupuesto de 331.540 euros, será, como expresa Luca de Tena, que la casa «podrá ser disfrutada por el visitante en su integridad», ya que estancias hasta ahora cerradas al público por estar dedicadas a otros menesteres, reabrirán gracias a los nuevos espacios disponibles.

Pero las obras no se terminan de un día para otro y la responsable del Museo Sorolla estima que el nuevo recinto no estará listo hasta dentro de unos tres años. Habrá que esperar para ver cómo también es posible que un taller mecánico se transforme, con el paso de los años, en un lugar de culto para los amantes de la pintura.

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