Madrid

La muerte de una anciana en una residencia fue, para la Comunidad, «un fatal accidente»

El consejero de Políticas Sociales desliga el suceso de los problemas de escasez de personal que denuncia la oposición

El consejero Carlos Izquierdo, durante su comparecencia para aclarar la muerte de una anciana en una residencia de Arganda
El consejero Carlos Izquierdo, durante su comparecencia para aclarar la muerte de una anciana en una residencia de Arganda - ÓSCAR DEL POZO

La muerte de Cecilia Marcos en mayo, tras ser encontrada en su habitación de la residencia de Arganda en el suelo y con un pie atrapado por la barandilla de la cama y semiamputado, fue debida a un «lamentable y desgraciado accidente». Así lo dijo ayer el consejero de Políticas Sociales y Familia, Carlos Izquierdo, en comparecencia extraordinaria en la Asamblea a petición de Ciudadanos.

Izquierdo se basaba en la conclusión de la investigación que se realizó sobre este suceso, y «de la que se dio traslado a la Fiscalía», informó. Según defendió, la tragedia fue un «fatal accidente» que «no tiene que ver ni con la plantilla ni con la gestión».

La anciana estaba acostada y con la barandilla colocada cuando se realizaron las rondas de enfermería de esa noche, a las 23.00, la 1.30 y las 4.00
En su explicación de los hechos, Izquierdo relató que la fallecida, de 93 años, estaba acostada y con la barandilla colocada cuando se realizaron las rondas de enfermería de esa noche en la residencia, a «las 23.00, la 1.30 y las 4.00». Pasadas las 6 -y antes de que llegara la siguiente ronda, la de las 6.30-, la encontraron caída en el suelo, con una pierna semiamputada y atrapada en la barandilla.

El único enfermero que esa noche trabajaba en la residencia -junto a 10 auxiliares, para 343 residentes- llamó a Emergencias, y también llegaron los bomberos para liberar el miembro. Mientras «protegió la lesión, puso suero y controló la hemorragia», en el relato del consejero. Fue trasladada a un hospital -el del Sureste- y desde allí la llevaron al Gregorio Marañón para intervenirla. «La operación salió bien», dijo Izquierdo. A los 2 días Cecilia fallecía.

Camas bajas

Para el responsable de Políticas Sociales, la actuación fue correcta, y lo ocurrido no está relacionado con la escasez de plantilla denunciada -y que las autoridades regionales niegan-. Es más, criticó lo que considera «ruido» en los medios de comunicación sobre este tema, y el «oportunismo de algún grupo político». Avanzó que se trabaja en mejoras como cámaras de detección de movimiento o sustitución por camas bajas. En todo caso, insistió en marcar las diferencias entre «una residencia y un hospital».

La diputada de Ciudadanos Marta Marbán criticó el sistema de barandillas: «No puede morir atado ningún mayor porque no haya el personal necesario». Como la Comunidad insiste en que se cumplen los ratios establecidos de personal, Marbán los consideró «poco realistas».

«Hemos pedido que nos den los cuadrantes de la plantilla de presencia», dijo el socialista Gómez-Chamorro
La misma argumentación -la falta de personal- es la que planteó el diputado socialista José Ángel Gómez-Chamorro: «Hemos pedido que nos den los cuadrantes de la plantilla de presencia; esa es la clave, porque se pueden tener contratados a 500 trabajadores, pero lo importante, y lo que marca la ratio, es cuántos trabajadores de presencia hay». Si demuestran con estos datos que no se cumple, «tendremos que ponerlo en conocimiento de la Fiscalía», adelantó.

El enfrentamiento más duro fue el que se produjo con el diputado de Podemos Raúl Camargo, que pidió la dimisión del consejero. Está convencido de que es la escasez de personal -que denuncian los trabajadores y los sindicatos del sector- la que está detrás de sucesos como éste. Avanzó que en otoño su grupo presentará una proposición de ley sobre residencias para que sean «centros sociosanitarios y no aparcaderos».

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