Memoria histórica

Memoria histórica: los veteranos de la Legión, contra Carmena

Defensores de Millán Astray demostrarán hoy que la calle es anterior a la Guerra Civil

M. J. Álvarez / I. S. Calleja - @abc_madrid - Actualizado: Guardado en:

Millán Astray, fundador de la Legión en 1920, tenía calle en la capital antes de la Guerra Civil. Por tanto, no entra en el listado del callejero franquista que pretende eliminar la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, al no estar incluido en la Ley de la Memoria Histórica.

Esa es la tesis de los defensores del general gallego con la que pretenden dejar en evidencia a la regidora y a su Comisionado de la Memoria Histórica, que tiene ultimado un listado de 27 nombres entre los que se encuentra el de este militar. Todos los detalles los expondrán los defensores de Millán Astray en la rueda de prensa que darán hoy en el Casino Militar.

El artículo 15.1 de la Ley de la Memoria Histórica alude a que las «Administraciones públicas tomarán las medidas oportunas para la retirada de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura».

De ser cierto lo que dicen los seguidores del padre de la Legión, que quieren crear una plataforma para defender judicialmente el nombre de la calle, este caso quedaría fuera y sería «salvado» de lo que algunos han calificado de purga. De lo contrario, la calle de Millán Astray, enclavada en el distrito de Latina, pasaría a llamarse avenida de la Inteligencia, tal y como eligió el Comisionado. La decisión no es baladí. Con ello se hace alusión al célebre enfrentamiento entre Miguel de Unamuno y el militar en la Universidad de Salamanca hace 80 años.

Según narran los historiadores, las soflamas franquistas molestaron al rector Unamuno, que se había posicionado en contra de la República. El ambiente se caldeó hasta que uno de los asistentes vociferó el lema de Astray: «Viva la muerte». Unamuno saltó y llamó «inválido»al militar, quien gritó«Abajo la inteligencia. Viva la muerte!». El escritor le contestó: «Este es el templo de la inteligencia y lo estáis profanando. Venceréis pero no convenceréis».

Toda la actualidad en portada
publicidad

comentarios