Madrid

«Media entrada» en la reapertura de siete de las estaciones cerradas de la L1 de Metro

Pese a que las paradas no tenían el ajetreo habitual, los usuarios se han mostrado satisfechos con poder volver a usar el suburbano en los puntos reabiertos después de los trabajos de mejora de este verano

El andén de la parada de la L1 en Plaza de Castilla, hoy - MAYA BALANYA

Después de permanecer todo el verano cerradas, siete estaciones de la Línea 1 de Metro han reabierto hoy, el mismo día que ha llegado el otoño —al menos climatológicamente hablando— a Madrid. Valdeacederas, Tetuán, Estrecho, Alvarado, Cuatro Caminos, Miguel Hernández y Alto del Arenal han sido las paradas que han vuelto a funcionar y, como si del colegio se tratara, parece que el primer día ha sido más tranquilo de lo que serán los sucesivos.

La gente ha vuelto a los andenes pero, a tenor de los testimonios de los que mejor conocen los túneles (sus trabajadores), lo ha hecho a medio gas, ya que la afluencia ha sido menor de lo que es habitual en dichas estaciones. Por ejemplo en Estrecho, una de las estaciones con más movimiento de la Línea 1, hoy no había empujones por entrar en los vagones y, una vez dentro, sobraban asientos para quien quisiera vivir con tranquilidad el viaje.

«Me ha venido genial la reapertura del Metro porque tengo que ir a Plaza Castilla a recoger unas cosas», ha confesado uno de los usuarios a este diario, un buen sabor de boca generalizado esta mañana entre los viajeros que, en los últimos meses, han tenido que viajar en el servicio de autobús sustitutivo, con los inconvenientes que ello genera.

Una usuaria habitual así lo ha especificado frente a la boca de metro de Plaza de Castilla: «Ayer que estaba lloviendo imagínate cómo estaba el autobús, lleno de gente». Y es que, además de ser menos cómodas, completar los trayectos del día a día mediante las rutas alternativas, también ha supuesto invertir más tiempo para muchos: «Tardaba más en llegar al trabajo y también en volver a casa».

Aún faltan 16 estaciones

Mientras Madrid retoma su pulso habitual, con universitarios de un lado a otro y trabajadores trajeados con el maletín y las prisas encima, los trabajos de renovación y mejora continúan en los 9,8 kilómetros que separan las paradas de Cuatro Caminos y Buenos Aires a través de 16 estaciones.

No se espera que se realicen grandes actuaciones en los puntos que hoy han reabierto, pero es posible que haya que hacer algún que otro pequeño retoque. Sin embargo, el trabajo más complicado, que se ha basado en la renovación de las catenarias, ya está hecho.

El resto de estaciones, aún en obras, tendrán que esperar para volver a estar abiertas a los viajeros, al menos hasta el próximo 12 de noviembre. Los más optimistas, sin embargo, aguardan que se repita una reapertura anticipada, como ha ocurrido hoy: «A ver si las obras van adelantadas y pueden reabrir antes de tiempo como han hecho con estas».

Eso no lo sabemos, aún faltan dos meses para que los 500 operarios que trabajan bajo tierra las 24 horas del día —por turnos, claro— terminen su faena. Lo que está claro es que, en sólo dos meses y pese a las críticas por retrasos u otros menesteres, los madrileños han echado de menos a su tren suburbano porque, como ha resumido un viajero, «no se valora el Metro hasta que falta».

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