Lorena Ruiz-Huerta, portavoz de Podemos en la Asamblea de Madrid, en el edificio del Parlamento madrileño
Lorena Ruiz-Huerta, portavoz de Podemos en la Asamblea de Madrid, en el edificio del Parlamento madrileño - IGNACIO GIL

Lorena Ruiz-HuertaLa portavoz de Podemos: «Ser alcaldesa no da derecho a Carmena a decidir en solitario o con sus afines»

Lorena Ruiz-Huerta cree que su corriente ha sido expulsada de la Ejecutiva que lidera Ramón Espinar como «castigo» por «expresar posturas políticas diferentes»

MADRIDActualizado:

La portavoz parlamentaria de Podemos, Lorena Ruiz-Huerta, no da nada por hecho; el candidato «o candidata» a la Comunidad de Madrid en 2019 tendrá que salir de primarias, afirma.

-¿Todos en la Asamblea están contra Cs?

—Siempre hemos denunciado que la posición de ellos es imposible: llevan tres años jugando a que son oposición absolutamente dura contra Cifuentes, pero no sólo han estado manteniendo en el Gobierno al partido más corrupto de Europa y de la historia de este país, sino que además han votado con ellos todas las leyes y las medidas decisivas para la política madrileña, como los presupuestos y otras muchas. Su actitud es absolutamente hipócrita; nos indigna que traten de aparentar que lideran una oposición, y entiendo que al PP le indigne también. Lógicamente, se llevan críticas y palos merecidos de los dos lados.

-En las primarias de Pedro Sánchez, dijo que Podemos iba a ser su socio preferente. ¿Eso en qué ha quedado?

—Lamentablemente, en agua de borrajas. El PSOE tiene una crisis de identidad importante. Después de aquellas primarias, se niegan a hablar con Podemos de una posible moción de censura para desalojar al PP del gobierno, y vemos cosas tan sorprendentes como a Ángel Gabilondo sentándose a una mesa con la presidenta de un partido imputado, con más de 800 cargos públicos imputados, a hablar de regeneración política. Creo que el PSOE sigue formando parte del bipartidismo y los viejos partidos de este régimen del 78; no acaba de definirse. Seguimos tendiéndoles la mano para que miren a los que deberían ser sus socios preferentes.

-¿Ve posible un pacto de investidura, o de gobierno, de PSOE y Podemos en Madrid?

—En número de votos, es lo que debería haberse producido. Como tenemos una ley electoral que penaliza a los grupos que no son mayoritarios, nos hemos quedado a diferencia de un escaño con PP y Cs porque IU, que tuvo un montón de votos, no consiguió tener un grupo parlamentario. Se puede producir en 2019 que la mayoría conformada por PSOE y Podemos podamos desalojar al PP del gobierno. Pero si se da el caso de que Podemos no consigue dar el sorpasso al PSOE y es éste el que gobierna, podríamos facilitar la investidura de un presidente socialista sobre la base de políticas muy concretas, pero creo que es un error que Podemos entre a formar parte de gobiernos con el PSOE. Ya tenemos la experiencia de Andalucía, donde IU entró a formar parte del gobierno socialista, y al final lo que sucede es que el PSOE es una cosa cuando está en la oposición y otra muy distinta cuando gobierna. Hacemos mejor papel siendo una oposición vigilante. Porque cuando el PSOE no cumple, quien paga el pato es el grupo menor de izquierda que ha entrado a formar parte del gobierno con el PSOE, porque eso nuestros electores lo castigan mucho más duramente.

-¿Por qué quieren que el PP vuelva a entrar en la comisión de corrupción?

—Es una cuestión de respeto por las instituciones. Tengo la impresión de que el PP sólo respeta las instituciones o participa de ellas cuando puede sacarles algún provecho. Esta es una comisión perfectamente legal y legítimamente constituida, que se está dedicando a investigar la corrupción del partido que ha estado en el gobierno durante los últimos 20 años o más, y que les concierne a ellos directamente. Lo que el PP no puede soportar es que semana tras semana se les ponga la cara colorada con los casos de investigación que van saliendo a la luz en esta comisión, y que además están sustentados por la justicia. Es hipócrita que Cifuentes diga que quiere abanderar la regeneración política en la región y que no participen o deslegitimen, calificandola como circo, una comisión legítimamente constituida. Cifuentes no tiene credibilidad si no forman parte de esta comisón. Si ella de verdad quiere romper con el pasado de su partido, no le queda más remedio que tomar parte de esta comisión. Si no, lo que nos está demostrando es que tiene una actitud encubridora con los corruptos de su partido.

Podemos pide al PP que vuelva a la comisión sobre la corrupción
Podemos pide al PP que vuelva a la comisión sobre la corrupción-IGNACIO GIL

-El PP dice que se siente acosado en esa comisión

-Es que tienen que escuchar verdades muy gruesas. No necesitamos acudir al insulto o a la descalificación para denunciar la corrupción del PP. Lo que le pasa al PP es que no están acostumbrados a que se les digan este tipo de cosas, se escandalizan y se ponen muy dignos, y dicen que estamos formando un circo, y nada más lejos de la realidad. Todo lo que mi grupo dice en sede parlamentaria está sustentado en investigaciones y resoluciones judiciales. No se falta al respeto a nadie.

-¿Cifuentes acudirá finalmente a declarar por los papeles del Canal?

-Lo vamos a seguir intentando; creemos que debe acudir no sólo a la comisión de investigación, sino al pleno, que es la sede más importante de la soberanía popular y donde debe dar explicaciones de porqué ha tratado de ocultar esas actas durante tantos meses. Si lo vamos a conseguir o no, dependerá de que otros grupos colaboren.

-Es cabeza de la corriente anticapitalista, que no ve con buenos ojos la Operación Chamartín.

-Formo parte de una corriente, Podemos en Movimiento, y en esa corriente hay algunos de los concejales que se han mostrado críticos con esta operación. Esta es una opinión personal: es una cuestión que está en debate dentro del partido, no hay una posición única y oficial. Esta Operación Chamartin creo que no es buena para Madrid. El programa de Ahora Madrid con el que conseguimos ganar las elecciones en 2015 tenía por bandera unos principios que se iban a ver truncados por esta operación. Creemos que no trae muchos beneficios, más bien lo contrario. El Ayuntamiento de Madrid no debe firmar esa operación en los términos en que está planteada ahora; el proyecto que presentó primero Ahora Madrid sí que nos parece mejor, pero la presión de Fomento y de las grandes empresas del consorcio que está en esta operación ha sido muy grande y parece que le ha torcido el pulso al Ayuntamiento de Madrid.

-¿Carmena decepciona en alguna ocasión?

-No creo que sea cuestión de que decepcione. Quizá tenemos una diferencia generacional impotante entre muchos de los grupos, colectivos y personas que integran Ahora Madrid... Que no nació de la noche a la mañana, son personas conocedoras del municipalismo, que durante años estuvieron gestando ese proyecto para la ciudad, y fue en los últimos momentos cuando se cayó en la cuenta de que hacía falta un liderazgo visible e importante para poner en cabeza de ese proyecto. Se habló con Manuela y aceptó, y ella es una buena alcaldesa y es importante para el proyecto. Pero creo que a veces tenemos una diferencia generacional, de entender lo que es este proyecto y Manuela quizá no ha llegado a entender o a aceptar que ella se debe a la pluralidad de grupos políticos o movimientos sociales y ciudadanos que conforman Ahora Madrid. Y el hecho de ser alcaldesa no le da derecho a tomar decisiones en solitario o con su grupo de afinidad. Yo comprendo que es incómodo: en estos partidos o agrupaciones de la nueva política que somos tan plurales, en Podemos nos pasa lo mismo, hay muchas diferencias de criterios en torno a los temas. En Ahora Madrid pasa lo mismo. Carmena, quizá por eso, quizá por su formación de jueza, que son personas que en este país están investidas de muchísimo poder, y quizá no está acostumbrada, o no llega a entender, que la toma de decisiones en el gobierno de Madrid no le corresponde en exclusiva a ella y su equipo de afinidad sino que tiene que ser algo muchisimo más consensuado, dialogado, plural, y las decisiones se tienen que tomar de forma más democrática.

-El jueves fue la reprobación de Carlos Izquierdo, que según ustedes tiene que marcharse. Hay una concejal del Ayuntamiento de Madrid, Rommy Arce, que también ha sido reprobada. ¿También debería marcharse?

-Las reprobaciones depende también de los motivos que la sustenten. Ni cualquier imputación puede llevar a que un político deje su cargo, ni cualquier reprobación tampoco. Los motivos por los que se ha reprobado a Izquierdo son sólidos: está trabajando en contra de las mayorías sociales madrileñas. No es el caso de Rommy Arce; ahí lo que hay es una auténtica cacería política contra ella por motivos que me atrevería a decir que son machistas y racistas: es mujer, forma parte de una corriente radical de izquierda, y es de procedencia Latinoamericana.

-Han tumbado varias leyes sobre regeneración en la Asamblea. ¿No es mejor una ley imperfecta que ninguna ley?

-La respuesta a esa pregunta tiene grises. Nos queda casi año y medio de legislatura; como grupo tenemos que aspirar a llegar a un consenso y conseguir una mejor ley. En el caso de protección de denunciantes de corrupción, para nosotros es una prioridad; es verdad que Cs propone una ley que mejora un poquito la situación, pero deja a muchísima gente fuera. Para nosotros es difícil votar a favor de esta ley, tenemos que aspirar a una mucha mejor. Y lo mismo con la limitación de mandatos.

-Hay quien ha interpretado los últimos cambios en la organización de Podemos, que ha apartado a los anticapitalistas, como una purga.

-Yo hablaría sobre todo de un castigo. Lo que sucedió es que tuvimos unas primarias al Consejo Ciudadanos Municipal de Madrid, y dos de las corrientes mayoritarias de nuestro partido, los afines a Pablo Iglesias y los afines a Errejón, aspiraban a que tuviésemos una única lista. A nosotros no nos hubiera parecido mal, siempre y cuando podamos hablar de política y llegar a acuerdos. Creemos que tenemos que hacer políticas que sean de verdad transformadoras y valientes, como decía antes con el ejemplo de la Operación Chamartín. Si sobre esas cuestiones no hay acuerdo, nos vimos en la obligación de presentar una lista alternativa, que ha tenido el resultado que ha tenido. Y como consecuencia de eso, mi lectura es que, efectivamente, hemos tenido un castigo. Creo que unidad no es ni obediencia, ni disciplina ciega ni uniformidad. Creo que la decisión que ha tomado el Consejo Ciudadano Autonomico de expulsarnos de la ejecutiva del partido es una decisión errónea. Esto no es el camino para construir un proyecto político sólido ni lo que está demandando la ciudadanía. Presentar una lista y mantener posturas políticas diferentes no es una deslealtad con el partido. Lo que es desleal es tener una conducta un poco de castigo y explulsarnos de la ejecutiva por haber expresado posturas políticas diferentes.

-¿Cree que Errejón es el mejor candidato posible? El portavoz del Gobierno popular, Ángel Garrido, ya le llama «el candidato black»

-El mejor candidato o candidata será el que decidan las bases de Podemos.

-Es decir, Errejón va a tener que pasar por primarias.

-Por supuesto, Errejón y cualquier persona que aspire a liderar una lista electoral en nuestro partido tiene que someterse a un proceso de primarias.

-¿Cómo puede ser que en un partido teóricamente igualitario como Podemos el máximo responsable en la región sea un hombre, Ramón Espinar; el máximo responsable en Madrid sea un hombre, Julio Rodríguez; y el previsible candidato sea un hombre, Íñigo Errejón?

- No puedo estar más de acuerdo. El feminismo es una asignatura pendiente en todos los ámbitos de nuestra sociedad, y también en nuestra formación polítca. Creo que es menos machista que otras formaciones como el PP, pero todavía le queda mucho. Efectivamente, en este momento en que estamos viviendo un auge del movimiento feminista sin precedentes, a nuestros dirigentes se les llena la boca de hablar de feminismo, pero a la hora de la verdad nosotras seguimos estando en segunda fila y la falta de compromiso con la igualdad, con las compañeras, es lo que lleva a que sigan estando los hombres en Podemos en primera línea política. Nosotras tenemos muy claro que las mujeres gestionamos mejor, aunque sólo sea porque estamos acostumbradas desde hace muchísimos años a ocuparnos de la gestión doméstica, de todo lo cotidiano. Para los hombres es algo excepcional ir un día a la compra y cocinar, lo tienen que tuitear inmediatamente porque es algo extraordinario. Nosotras, como cocinamos y compramos todas las semanas desde hace muchísimos años, jamás se nos ocurriría poner un tuit de semejante cosa.

-Explíqueme cuál es el modelo de Podemos para educación.

-Madrid está a la cola de inversión en educación pública con respecto al resto de comunidades autónomas. El gobierno de Cristina Cifuentes tiene un modelo idéntico al del resto de gobiernos del PP, apostar por la educación concertada. Nosotros creemos que no se puede hacer desaparecer la educación concertada de la noche a la mañana. En un hipotético gobierno de Podemos que se pusiera en funcionamiento mañana, no cerraríamos la concertada, pero sí creemos que todo ese dinero de más que se está dando a la concertada debe revertir a la escuela pública, y que poco a poco debe ir aumentando el presupuesto para educación. Y que la educación concertada sea de verdad una cuestión de elección ideológica de las familias, y no como ahora en que muchísimas familias se ven obligadas a elegir la concertada porque no tienen plaza en la pública.

-¿Y en Sanidad?

-Exactamente lo mismo, porque son los mismos modelos. Esperanza Aguirre construyó seis nuevos hospitales en la región que nos han dejado una enorme deuda para pagarlos pero ni una sola cama mas. Hay que hacer una apuesta decidida por los hospitales de gestión cien por cien pública, y recuperar a todos los profesionales de la sanidad que fueron despedidos por la crisis, 5.000 profesionales sanitarios.

-¿En viviendas turísticas?

-Nosotros queremos el turismo, pero se está produciendo un problema en el centro de la capital madrileña semejante al que hay en Barcelona y otras partes, por la desregulación de las viviendas de uso turístico. Solo el 20% forman parte de esa economía colaborativa; cientos de edificios del centro están en manos de fondos de inversión o grandes inmobiliarias que están haciendo un tremendo negocio en estas viviendas de uso turístico, y generando un problema convivencial con los vecinos, y estan gentifricando el centro de las ciudades, suben el precio de los alquileres, se expulsa a los vecinos del centro y se está cerrando el comercio tradicional, y desaparece la vida de barrio en los centros de las ciudades, que se acaban convirtiendo en parques temáticos para los turistas. Creemos que hace falta regular las viviendas de uso turístico, poner un cuerpo de inspectores que sanciones a las que no cumplen la normativa, y hacer lo que está haciendo el Ayuntamiento, pensar en establecer una moratoria para otorgar más licencias de viviendas de uso turístico, que incluso puede llegar a afectar a los hoteles, pero hace falta proteger también el derecho a la ciudad.