Velocidad limitada a 70 kilómetros por hora en la M-30 por alta contaminación
Velocidad limitada a 70 kilómetros por hora en la M-30 por alta contaminación - ABC

El límite de velocidad permanente a 70 km/h en la M-30, pendiente de Fomento

Ahora Madrid quiere rebajar la velocidad «para optimizar la capacidad de la vía»

MADRIDActualizado:

La M-30 a 70 kilómetros por hora será uno de los sellos que deje Ahora Madrid en la ciudad, previsiblemente antes de que finalice el mandato. Forma parte del Plan A de Calidad del Aire para reducir la contaminación, que presentó Inés Sabanés, delegada de Medio Ambiente y Movilidad, el pasado mes de septiembre. Su llegada aún se va a hacer esperar porque el Ayuntamiento aún no ha recibido los informes del Ministerio de Fomento para poder realizar el ajuste, así como los propios de Calle 30. Según explica el delegado de Desarrollo Urbano Sostenible, José Manuel Calvo, cuando se limita la velocidad en todo el anillo, no tiene repercusión exclusivamente en la ciudad de Madrid, sino en todos sus accesos. El Consistorio ha de valorar el efecto que tiene en las entradas y hasta dónde pueden llegar los atascos.

«En realidad, no va a afectar en nada, porque lo que dicen los especialistas en movilidad es que una vía rápida como la M-30 funciona de forma óptima entre 60 y 70 kilómetros por hora, porque es cuando está al máximo de capacidad. Es decir, cuanto más rápido se mueve un coche –por encima de esa velocidad–, más espacio ocupa. Esta medida va a mejorar la circulación y, por supuesto, cuando se rebaja la velocidad, se reducen las emisiones; pero sobre todo es una cuestión de optimizar la capacidad de la vía», manifiesta el edil.

En mayo de 2016, el Ayuntamiento de Manuela Carmena ya puso en marcha el proyecto piloto de esta iniciativa en el tramo de la M-30 comprendido entre los kilómetros 19 y 21 (entre la calle de San Pol de Mar y el puente de los Franceses). La medida se activó a modo de prueba, pero se ha quedado de forma permanente desde entonces. Los trabajos incluían un estudio para probar el uso de un asfalto que permitiera la absorción del ruido y la contaminación. En la zona, los vecinos se quejaban históricamente, según la versión municipal, del ruido producido por el tráfico.

Sin efecto

Para el presidente de Automovilistas Europeos, Mario Arnaldo, la reducción de la velocidad de 90 kilómetros por hora a 70 «no sirve para reducir la contaminación». «Contaminar más o menos no tiene que ver con la velocidad, sino con el par motor, el régimen de vueltas al que lleva el coche», expone Arnaldo. La excusa de reducir la polución para rebajar la velocidad en días de alta polución o de forma fija en la M-30 no convence a este experto: «El Ayuntamiento tendría que llevar a cabo actuaciones con talleres y, por ejemplo, hacer campañas de limpieza de inyectores, que la gente mantenga sus vehículos en buen funcionamiento», apunta como idea.