La luna de un autobús reventada tras el impacto de un objeto contundente
La luna de un autobús reventada tras el impacto de un objeto contundente - ABC

Huelga de autobuses en Madrid: pasajeros heridos y más de 150 lunas reventadas

Los trabajadores del sector ponen fin a los paros parciales tras una votación secreta

MADRIDActualizado:

Muy lejos del efecto deseado por los partidarios y con decenas de sabotajes cargados de peligrosidad, la huelga de autobuses interurbanos finalizó ayer tras ocho días de paros parciales en la Comunidad de Madrid. Así lo decidieron los trabajadores del sector madrileño del transporte de viajeros por carretera mediante una votación que por primera vez fue secreta. Con esta decisión, las rutas afectadas recuperan hoy la normalidad para alegría y tranquilidad de los viajeros.

A las prolongadas esperas –sobre todo en los intercambiadores y grandes puntos de carga de pasajeros–, se suma el largo centenar de ataques contra los autobuses de las empresas concesionarias que prestan servicio en la región. Las pedradas y el lanzamiento de rodamientos de acero –empleados en la construcción de este tipo de vehículos– han dejado varios heridos de diversa consideración y temores más que fundados entre los conductores y el pasaje. Según fuentes de la Consejería de Transportes de la Comunidad de Madrid, más de 150 lunas han saltados estos días por los aires.

La Policía investiga los hechos y trata de esclarecer si detrás de ellos estarían grupos organizados; o, si por el contrario, se trata de incidentes aislados sin relación entre sí, opción más que improbable. En los municipios de la zona norte, como Alcobendas o San Sebastián de los Reyes; de la sur, como Alcorcón; o el tramo que une todo el Corredor del Henares se han sucedido gran parte de los actos vandálicos. «Es un hecho muy preocupante», advierte a ABC el presidente de la Confederación Española de Transporte en Autobús (Confebus), Rafael Barbadillo, quien recuerda que varios autobuses han sufrido pinchazos, cortes en la correa de distribución del motor («para impedir que salieran de las cocheras») y lanzamientos masivos de huevos. Reparar los daños supondrá un coste cercano a los 200.000 euros.

Pulso sindical

La «guerra» entre los sindicatos llegó a su fin, y con ella el término de la huelga. Los trabajadores del sector, que el 27 de abril decidieron impulsar los paros mediante una votación minoritaria y a mano alzada, dieron ayer marcha atrás y aprobaron las nuevas condiciones con el 70% de votos a favor. El preacuerdo firmado por Comisiones Obreras y el Sindicato Libre de Transporte (SLT), no convencía a UGT, a pesar de que en él se reconocen, entre otras medidas, subidas salariales de 40 euros mensuales sobre los cerca de 1.050 euros que cobran los operarios con salario base.

«El texto es beneficioso y aceptable», afirma el portavoz del SLT, José María Cazallas, quien destaca la «alta participación» en la votación que, por primera vez, se realizó en urnas. Para él, la validez del acuerdo se puso de manifiesto cuando la mayoría de trabajadores no secundaron los paros: «El 90% de la plantilla ha acudido durante estos días a trabajar».