Los hoteleros, contra el decreto de pisos turísticos de Cifuentes: «Es un despropósito»

Consideran la normativa regional como «la más laxa del mundo» pero el Gobierno regional recuerda que su decreto limita el porcentaje de pisos turísticos en un edificio

MADRIDActualizado:

Los hoteleros madrileños están muy descontentos con el borrador del decreto que regula los pisos turísticos en la region. Lo consideran excesivamente laxo con esta actividad, para la que exigen controles. De no ponerlos, advierten, «en cuatro años tendremos un problema en Madrid», afirma Gabriel García, presidente de la Asociación Empresarial Hotelera de Madrid (Aehm).

Asegura Garcia que el diálogo con el Gobierno regional en este punto no existe; les acusa de no atender sus alegaciones -en anteriores borradores- y temen que en esta ocasión-para la que también han entregado muchas peticiones de mejora- ocurra igual: «Nos tememos que está todo hecho».

Consideran en la Asociacion de hoteleros que la alcaldesa Carmena está siendo «más sensible» a este problema de lo que está siendo Cifuentes. Recuerda que en otras ciudades del mundo, como París, Nueva York o Barcelona, se «cometió este mismo error de la permisividad» y las consecuencias han sido muy perniciosas, lo que a su juicio podría repetirse en Madrid.

Gabriel García ha advertido también del efecto que ya está teniendo esta actividad de pisos turísticos sobre el mercado inmobiliario: «Muchos grandes fondos están comprando viviendas con este fin; tiene mucha rentabilidad y muy bajo control».

Los hoteleros creen que hay que incrementar las exigencias sobre esta actividad, a la que el borrador sólo pone como condición «que tengan agua caliente y fría y un extintor». Entienden que para funcionar deberían contar con una licencia. Y recuerdan que hay unos 25.000 que funcionan de manera clandestina en la actualidad.

Desde el Gobierno regional aseguraron estar dispuestos a escuchar a todos los colectivos, aunque indicaron que no tenían conocimiento aún de las alegaciones presentadas. Recuerdan además que su decreto regula por primera vez el porcentaje de viviendas que pueden ser pisos turísticos en un inmueble -un máximo del 75 por ciento, que se reduce al 50 si el edificio es de un solo propietario-.

Además, seguran que a diferencia de la propuesta municipal, que plantea que se considere actividad turística al alquiler de viviendas a partir de 90 días, el decreto regional «regula desde el día 1 que está aquilada», exigiendo registrarlas y señalando sanciones de «hasta 300.000 euros» para quien incumpla.