Montaje de la Gran Vía, antes y después
Montaje de la Gran Vía, antes y después - MATÍAS NIETO

Historias, secretos y anécdotas de los cien años largos de la Gran Vía

El nuevo plan de restricción al tráfico privado, con bloques de hormigón, representa el último episodio de una arteria con 107 años a sus espaldas

MADRIDActualizado:

El plan de restricción al tráfico privado en la Gran Vía, acometido por el Ayuntamiento de Madrid, estrenará este Navidad un vallado más consistente a base de bloques hormigón a lo largo de 1.500 metros, que podrían ser adornados con plantas. Los bloques, ya instalados, pesan entre 700/800 kilos, y representan el último episodio notorio de una arteria con 107 años de historia y varios litigios sonados en su haber, alguno incluso, antes de iniciarse las obras.

En 1886, cientos de vecinos dieron la voz de alerta ante el derribo de 334 edificios, incluidos en el plan original. Pese a que la discusión popular duró casi dos décadas, finalmente, una Real Orden del 12 de enero de 1905 avaló la posibilidad de sellar los trámites y comenzar el proyecto. Además de la demolición de las viviendas, 33 solares fueron expropiados y 14 calles desaparecieron del mapa. Otras emblemáticas, como la calle de San Miguel o la de Jacometrezo, sufrieron importantes reducciones en su trazado.

Extracto de la portada de ABC del 20 de febrero de 1910: «La firma de la escritura de la Gran Vía»
Extracto de la portada de ABC del 20 de febrero de 1910: «La firma de la escritura de la Gran Vía»

Dentro del amplio anecdotario de la Gran Vía, una mañana de invierno, en tiempos del Alfonso XIII, esconde un rincón de honor. Aquel 24 de enero de 1928, la seguridad de los viandantes fue amenazada por un toro bravo que vagó desbocado -primero por la cuesta de San Vicente y después por la Plaza de España-, hasta alcanzar la emblemática avenida. El animal se había escapado cuando era conducido por la carretera de Extremadura y solo la intervención del matador Diego Mazquiarán, «Fortuna», quien de manera providencial caminaba por la zona, puso fin al peligroso «paseo». Descrito en la crónica de ABC como «negro, grande y desarrollado de pitones», el morlaco dejó a su paso tres heridos de diversa consideración.

Aunque hubo varios proyectos, siempre se tuvo la idea de una Gran Vía en tres tramos, de entre 25 y 30 metros de ancho y con glorietas en los cruces de las calles más importantes. El primero fue entre Alcalá y Montera; el segundo, llamado «el Bulevar», entre la Red de San Luis y Callao; el tercero, entre Callao y la plaza de España. Así se diseñó y así permanece.

La Gran Vía, en la década de los 40
La Gran Vía, en la década de los 40-ABC

ABC, periódico centenario, es el que mejor puede presumir de haber «acompañado» a la Gran Vía en su constante crecer. Ha sido, por qué no decirlo, su hemeroteca, ya que ha recogido puntualmente el devenir de ese «Broadway» madrileño desde sus comienzos, sus obras en tres fases y todos sus avatares históricos. Hasta hoy. Y lo que queda. Directores como Edgar Neville, con El último Caballo (1950); José Luis Garci, en El Crack (1981); Alejando Amenábar, Abre los ojos (1997); o Álex de la Iglesia y Pedro Almodóvar, en El Día de la bestia (1995) utilizaron la Gran Vía como el lugar idóneo para dar vida a ciertos pasajes de sus largometrajes.

Extracto de la portada de ABC Madrid del 31 de diciembre de 2000
Extracto de la portada de ABC Madrid del 31 de diciembre de 2000

Más allá de sus históricas salas de cine y glamurosas visitas de Hollywood, la Gran Vía representa una postal única de teatros, cafés, grandes almacenes, terrazas panorámicas, hoteles de lujo y edificios emblemáticos. Se la ha comparado con la rue de la Paix en París o Regen Street en Londres, pero sin duda, si hay un lugar semejante en el mundo, no es otro que Broadway, la calle cultural más famosa del mundo.

Ahora, con la medida municipal, los peatones ganarán espacio a la actual calzada con un carril de circulación por sentido mientras que los carriles restantes se limitarán, como ya se hizo el año pasado, a 30 kilómetros por hora, siendo un carril bubs-taxi-moto y un ciclocarril compartido entre vehículos a motor y bicis por sentido. El vallado se mantendrá durante la Navidad y en las obras posteriores. Se irá retirando a medida que la calle se vaya remodelando en el proyecto de ampliación de aceras. Otra novedad es que la prohibición de los camiones se extiende hasta el 7 de enero cuando el año pasado únicamente se estableció la limitación para la cabalgata de reyes.

Bloques de hormigón instalados para la peatonalización de la Gran Vía
Bloques de hormigón instalados para la peatonalización de la Gran Vía-JOSÉ RAMÓN LADRA