JOSÉ RAMON LADRA
Caso Coslada

Ginés se «derrumba: «Que mis compañeros me acusaran fue muy duro»

Se defendió de las acusaciones de realizar inspecciones arbitrarias y las atribuyó a su «excesivo celo, eran mi manía»

MadridActualizado:

El exjefe policial de Coslada y principal acusado en la presunta trama policial del municipio, Ginés Jiménez Buendía, siguió ayer en su línea de acusar a a un inspector de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (Udyco) de la Policía Nacional de coaccionar a sus compañeros policías para que le incriminaran en la causa, y de hacer lo mismo con los hosteleros, a los que «obligaron» a declarar contra él. Algo que el Ministerio Fiscal considera falso.

Lo mejor fue la surrealista explicación del procesado: «Todo formaba parte de una falsa trama de acoso y derribo con declaraciones inducidas debido a la animadversión de la Udyco contra su persona debido a que el inspector responsable de la investigacion siempre tuvo la aspiración de ocupar su cargo, algo que no consiguió. Tras esto, habría orquestado toda la acusación contra los policías. Estos también se retractaron después, al igual que los dueños de negocios», precisó el sheriff Ginés. Los rumores apuntan que él tuvo que ver en ello, ya que les presionó. De hecho, hay una sentencia por la que fue condenado a año y medio de prisión por coaccionar a una víctima, testigo protegido en la causa.

Entre lágrimas y sollozos, Ginés se derrumbó al ser preguntado por la declaración de varios de sus compañeros del Cuerpo contra él: «Eso fue muy duro para mí». Ocurrió poco depués de comenzar, cuando, aparentemente, se emocionó, teniendo que parar momentáneamente la declaración, al ser preguntado por ese motivo.

Así lo manifestó manifestó Jiménez durante la cuarta sesión del juicio sobre esta presunta trama, destapada en mayo de 2008 tras los testimonios de numerosas prostitutas del Polígono de Vicálvaro, que acusaron a los policías de aprovecharse de su posición para mantener encuentros con ellas (en las que no está encausado Ginés), y de propietarios de locales de Coslada, que aseguraron que tenían que abonar diversas cantidades de dinero por poner en regla sus licencias y evitar posibles inspecciones al entonces exjefe policial, asunto del que está acusado. En concreto se le imputan los delitos de extorsión, amenazas, cohecho, tenencia ilícita y depósito de armas y blanqueo de capitales.

Las inspecciones, su «sello»

En cuanto a la acusación de extorsionar y consumir gratis y de actuar de forma arbitraria contra los negocios que no seguían sus pretensiones, multándoles y realizando continúas inspecciones, tal y como figura en el sumario, el «sheriff Ginés» lo volvió a negar. Atribuyó las protestas a su excesivo celo. «Las inspecciones, evidentemente, no son populares pero son necesarias. Mi lema es: el ocio y la diversión no son incompatibles con la seguridad. Era mi manía» contado Ginés, pero ha negado, sin embargo, que éstas fueran «arbitrarias y dirigidas».

Sí reconoció un aspecto un tanto insólito: que hacía personarse en la comisaría a los propietarios para que rellenaran una ficha «amplia» con datos de contacto para «localizarlos cuando había una incidencia como fuego, ruido o peleas».

Siguiendo con esa narración, sostuvo que él «podía mandar inspecciones pero no eran arbitrarias, eran nuestro sello. Tenía mi autoritarismo pero era muy cercano con los ciudadanos», apostilló.