De izquierda a derecha, el CEO de Bonopark, Sabanés, Maestre y Fernández Heredia, gerente de la EMT, en el acto de presentación de la compra de Bicimad, el 26 de septiembre de 2016 - AYUNTAMIENTO DE MADRID / Vídeo: ABC

El equipo de Carmena falseó informes para justificar la compra de Bicimad

El expediente lo firmó el director financiero de la EMT, un cargo que no se creó hasta medio año después. El documento que acredita que el servicio valía 10,5 millones no incluía fecha de registro, un dato obligatorio

MadridActualizado:

Crece la escalada de irregularidades del Ayuntamiento que dirige Manuela Carmena para maquillar la compra de Bicimad y justificar que valía lo que pagó, 10,5 millones de euros, aunque fuera un negocio con un sistema desgastado y deficitario. Las prisas por tomar el control del servicio público de la bicicleta ante la amenaza de la entidad que lo gestionaba, Bonopark, de dejarlo morir, alargan la mancha de la EMT, con Álvaro Fernández Heredia al frente, y del Área de Medio Ambiente y Movilidad, con Inés Sabanés como responsable. Según documentos a los que ha tenido acceso este diario, el Consistorio ha amañado el expediente de validación del precio del contrato de cesión después de que ABC destapara el 20 de noviembre del año pasado que el Gobierno local había realizado la adquisición sin informes oficiales que avalaran las cuentas, y ocultando la supuesta auditoría que validaba la cifra.

Este diario denunció hace dos meses que tuvo que recurrir a la vía de la transparencia para que el Área de Sabanés hiciera públicos los documentos. Si en septiembre se hizo la petición, en noviembre reportaron cinco folios bajo el enunciado de «valoración del precio del contrato de transferencia de unidad de negocio relacionada con la gestión del servicio Bicimad». No figuraba en el breve expediente ninguna firma de técnico municipal, ni membrete, ni fechas, ni se sabía quién lo realizaba. Daban luz verde así a los 10,5 millones en beneficio del ente privado, al que mantenían también como operador tecnológico pese a su mala gestión.

Tras la información de ABC, el Partido Popular anunció que llevaría el caso a los tribunales. Acción, reacción: un mes más tarde, el 19 de diciembre, el Consistorio encargó realizar una auditoría –inexistente previamente–. Se la adjudicó a la empresa amiga, Gabinete Técnico de Auditoría y Consultoría S. A. por un pírrico importe de 3.750 euros. El lunes trascendía que el estudio de esta empresa, auditora también del Palau de la Música, incapaz de detectar el desvío de fondos, daba el visto bueno a la compra. Entre tanto, el Consistorio maquilló el expediente que había enviado a este periódico incurriendo, según expertos consultados, en un posible delito de falsedad documental.

Lo más sorprendente del renovado informe es que aparece con la firma del «director financiero». Según la nueva fecha incluida, el 8 de septiembre de 2016, este cargo no existía en la EMT entonces. Fue en la sesión del 30 de marzo de 2017, casi siete meses después, cuando en el consejo de administración se creó el departamento. Antes sólo estaba la subdirección financiera. El responsable de la rúbrica es José David Pérez Moncada, que asumió el ascenso el año pasado. Aunque con el lavado de cara del papel se incluye el membrete de la EMT, también el pie de página y las firmas en los márgenes, se han olvidado del sello de la fecha de registro, una marca que debe figurar en cualquier nota interna, como especifican fuentes municipales.

Pacto en privado

Ahora Madrid pactó en privado con Bonopark, adjudicataria del servicio desde 2013, el importe que le entregaría. El acuerdo se selló el 17 de mayo de 2016. El Ayutamiento dio un cheque en blanco a la compañía. La contrapartida de no hacerlo era que la empresa pidiera el reequilibrio económico, como anunció en 2016, al informar la propia de que estaba al borde de la quiebra. El vandalismo, sobre todo, le llevaba a tener pérdidas mensuales de 300.000 euros, un déficit de 3,6 millones de euros al año. Bonopark solicitaba esta cantidad de indemnización. De haber llegado a esta situación, Bicimad habría dejado de funcionar. Mala prensa para Carmena.

ABC tiene la memoria económica y el plan económico-financiero que entregó Bonopark en la licitación del concurso y que le sirvió para ganar la gestión (único licitador) en 2013. Aquí señalaba que todo el servicio costaba 7,3 millones de euros. Amortizado, 3,5 millones. En el precio se incluían elementos como las bases con anclajes, las cámaras, los tótem, las plataformas, las baterías y las 2.028 bicicletas, valoradas cada una de ellas en 700 euros. Si a ese valor amortizado se incluyen los 3,5 millones de euros que Bonopark pedía en el reequilibrio económico, el precio de la cesión llegaría a alcanzar los 6,9 millones de euros y no los 10,5 millones de euros abonados. El PP ya anunciado que va a pedir la cabeza de Sabanés y Heredia en los juzgados. Ahora le toca a la Corporación madrileña aclarar las cuentas.