El cadáver de la víctima, que residía en el número 3 de la calle del Matadero - ABC
Sucesos

Detenido un taxista por degollar a su compañera de piso tras una disputa en Alcorcón

El presunto autor tiene antecedentes por malos tratos de su pareja, no de la víctima, con la que en principio no mantenía ninguna relación sentimental

La víctima, de 36 años, estaba tendida sobre el lavabo, tenía un golpe en la cabeza y otra cuchillada en el pecho. Había un gran charco de sangre seca

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La espiral de muertes violentas no cesa en la Comunidad de Madrid con dos en apenas 48 horas. Ayer, a las 15.22 h., un hombre halló a su cuñada degollada en su casa, situada en el número 3 de la calle del Matadero de Alcorcón. Toda una metáfora. El autor, detenido unas horas después, era su compañero de piso, un taxista que apenas llevaba en el inmueble unos diez días. Según ha podido saber ABC, ha reconocido los hechos. Tiene antecedentes por malos tratos de su pareja, no de la víctima, con la que en principio no mantenía ninguna relación sentimental.

El crimen se produjo tras desatarse una riña entre ambos por causas que se desconocen por el momento. Fue sobre las 11.30 h., cuando se escucharon gritos procedentes del piso de la mujer; después, el silencio.

Cuatro horas después llegó el familiar de la asesinada, quien se topó con la sangría. La víctima estaba en el cuarto de baño tendida sobre el lavabo. Tenía un fuerte golpe en la cabeza y dos cuchilladas profundas en el pecho y en el cuello, entre otras. El ensañamiento era brutal. La sangre lo inundaba todo, había un gran charco, pero estaba seca, lo que denotaba que el crimen se había producido horas antes. El cadáver no presentaba rigor mortis.

El cuñado, horrorizado, llamó al teléfono de Emergencias 112. Los sanitarios certificaron el óbito y no manipularon el cadáver, a la espera de la llegada de los agentes de la Policía Científica y del Grupo de Homicidios. La víctima resultó ser Nini Johana Salazar, de 36 años, natural de Colombia. Llevaba viviendo en ese inmueble más de dos años con su pareja, también suramericana (según los vecinos), que no se encontraba en el inmueble y no fue arrestada. No obstante, fuentes policiales precisaron que en la actualidad no tenía ninguna relación oficial, en la misma línea que desde el entorno de la mujer.

Segundo crimen en 48 horas

La Policía barajaba la hipótesis inicial de que fuese un caso de violencia de género -aunque mantenía abiertas todas las líneas de investigación, ya que no descartaba nada-, un extremo que perdió fuerza tras el arresto del taxista. Ahora se centran en determinar el móvil y el origen de la trifulca mortal.

Frente al portal de la calle del Matadero se congregó un grupo de allegados de la mujer que no podían ocultar su dolor. Este se convirtió en un desconsolado llanto cuando los servicios funerarios sacaron el cuerpo sin vida de la víctima. Esta no es la primera tragedia que vive la familia Salazar. El 4 de octubre de 2000 un hermano de la asesinada desapareció cuando iba en moto en su país. Tenía 25 años. Al final, le acabaron dando por muerto.

«¿Qué han matado a Johana? ¡Qué horror! ¿Quién, por qué? Era un encanto y su novio, majísimo también. Él trabaja en un lavadero de coches de un centro comercial de Móstoles; me dio hasta la tarjeta; ella creo que se dedicaba a la limpieza en Madrid», explicaba Carmen, una vecina del edificio de cuatro plantas y doce viviendas, conmocionada tras conocer la noticia.

Salazar es la segunda mujer asesinada en la región en menos de 48 horas. A la anterior, María Raquel Castaño, de 63 años, su pareja Francisco Pando, de 71, también le rebanó el cuello la madrugada del martes y la golpeó con saña. Para más inri, permaneció con el cadáver en su domicilio 24 horas antes de entregarse en la comisaría de su municipio, Getafe.

De confirmarse que el de Alcorcón es otro crimen machista, sería el noveno registrado en la región, que triplicaría la cifra de 2016. La presidenta regional Cristina Cifuentes, condenó en un comunicado las muertes violentas de mujeres y afirmó que «seguirán luchando contra las agresiones y asesinatos de los que son víctimas».