Operación Mate Hortelano

Los crueles métodos que utilizaba la mafia de los okupas en Vallecas

Disparaban en las rodillas a los «morosos» o a quien se retrasara en el «alquiler» y encerraron y abusaron de una mujer

MadridActualizado:

Sometidos a un régimen de terror. Así han estado viviendo decenas de familias okupas que se asentaron en una urbanización situada en el número 295 la carretera de Villaverde a Vallecas. Muchos pisos quedaron en poder los bancos por los desahucios. Estos los vendieron a una sociedad que recurrió a una persona para que se encargara de la vigilancia de los mismos, un ciudadano español. Este enseguida pensó en hacer negocio con las casas vacías y recurrió a una banda mafiosa integrada por dos serbios, un croata y una mujer española, algunos residentes en ese inmueble de Villa de Vallecas, compuesto por seis bloques, para garantizarse el cobro del «alquiler» y controlar las okupaciones.

El grupo criminal exigía una renta mensual a los okupas, de entre 400 y 600 euros. Daba igual que estos hubieran usurpado la casa por sus propios medios, precisaron fuentes policiales a ABC. En caso de impagos o de retrasos, no dudaban en emplear métodos extremadamente violentos, como disparar en las rodillas al «moroso» por «conducta inadecuada». Esto lo hicieron en dos ocasiones (en abril y en agosto e 2017).

Habían impuesto un régimen de terror con el que tenían atemorizados a todos los residentes, tanto legales como ilegales para que no les denunciarn

Pero el sistema de terror que habían impuesto lo utilizaban también con el fin de impedir que les denunciasen ante la Policía. Por ello, todos los residentes, tanto ilegales como legales, callaban para no ser coaccionados, agredidos o amenazados de muerte a sabiendas de lo «que se cocía» en la urbanización.

En una ocasión llegaron a trasladar a una mujer hasta un municipio de Toledo, en donde residía parte del grupo, y la sometieron a todo tipo de vejaciones, además de a abusos sexuales. ¿El motivo? Sospechaban que ella era confidente de la Policía y que, además, les iba a delatar, por ello la mantuvieron encerrada varios días en un chalé hasta que logró contactar con los agentes que la localizaron y la liberaron. Esta fue una de las claves que permitió dar al traste con esta red mafiosa que llevaba actuando, al menos un año, aproximadamente.

La Guardia Civil y la Policía Nacional, en una operación conjunta bautizada como Mate Hortelano, que arrancó en junio pasado, puso fin a sus métodos de esta red y detuvo a todos sus miembros. No obstante, solo uno de los serbios ha ingresado en prisión porque tenía cuentas pendientes.

Las pesquisas comenzaron cuando los agentes averiguaron que los pisos de la urbanización eran propiedad de una sociedad que había alquilado de forma legal varios apartamentos pero otros se encontraban vacíos u ocupados de forma ilegal, por lo que llegaron a un acuerdo con un sujeto para que se encargase del cuidado y protección de la de la finca.

Detenidos por los GEO

Este «empleado» les salió rana, como se ha visto. Las pesquisas condujeron a la explotación de la operación para lo que se requirió la intervención del Grupo Especial de Operaciones (GEO), dada la peligrosidad de esta mafia. A todos ellos se les imputan delitos de tenencia ilícita de armas, agresión sexual, detención ilegal, amenazas, robo con violencia e intimidación y pertenencia a grupo criminal. Los agentes hallaron un vídeo en la finca que probaba sus prácticas, uno de los pocos de los que no se deshicieron.

En los dos registros realizados en Villa de Vallecas y Toledo se intervinieron dos armas de fuego largas y una corta, munición, documentación comprometedora y una moto robada.