Madrid

Críticas a la oficina antifraude de Carmena por su «control político»

PP y Ciudadanos cargan contra la concepción del organismo, cuyo director no será elegido por méritos

Causapié y Carmena al sellar el acuerdo por la oficina antifraude
Causapié y Carmena al sellar el acuerdo por la oficina antifraude - EFE
S.L. Madrid - Actualizado: Guardado en:

En junio de 2015 fue una de las líneas rojas que estableció el por entonces portavoz del PSOE en el Ayuntamiento, Antonio Miguel Carmona, para sellar un pacto que le diera el bastón de alcaldesa a Manuela Carmena. Ahora Madrid adoptó esta medida y actualmente, una vez que ya se ha conocido el reglamento que regirá el organismo, la oficina antifraude ha despertado dudas entre los grupos de la oposición. PP y Ciudadanos coinciden al señalar que una medida que, en origen, pretendía ser un instrumento de transparencia puede convertirse en una herramienta política al servicio de la Corporación municipal.

«No queremos que sea una cosa política ni politizada». Así de tajante se mostró ayer la portavoz de los populares, Esperanza Aguirre quien, sin embargo, se mostró favorable a la creación de esta institución siempre que sea presidida «por un alto funcionario del Ayuntamiento de Madrid». Al respecto no se establece nada en el reglamento, más allá de que la persona escogida tenga que hacer gala de una trayectoria democrática prestigiosa o ser reconocida por su defensa de los derechos fundamentales. Ambas son condiciones muy generales que podrían abrir la puerta a que alguien de perfil político, y no técnico, entrara a dirigir la oficina, ya que no haría falta que los candidatos se sometieran a un proceso de concurrencia por méritos.

De hecho, a Aguirre no le gusta tampoco la posibilidad de que los propios políticos puedan elegir para el cargo a alguien que, tenga o no un marcado carácter ideológico, pueda no estar preparado. Por esto, el grupo municipal popular criticó la forma en la que se va a designar a la persona que estará al frente del organismo. La elección saldrá adelante siempre que, en primera sesión, tres quintas partes del pleno emitan un voto favorable al candidato propuesto. Pero lo más probable, por la división de escaños entre partidos, es que esto no ocurra; entonces, sería suficiente con que la candidatura fuera avalada por la mitad más uno de los concejales. Es decir, Ahora Madrid únicamente precisaría del apoyo del PSOE para imponer su elección.

Begoña Villacís, portavoz de Ciudadanos en Cibeles se posicionó en la misma línea que Aguirre y, tras conocer estos detalles, subrayó su descontento con el proyecto. A su juicio, no puede ser que «el poder político sea quien elija a la persona que tiene que controlar al poder político». Por ello, desde el PP, donde recalcaron que no hay nadie más interesado que ellos en crear esta oficina, también se anunció ayer que su organización ha presentado 33 enmiendas contra el reglamento del proyecto, una de ellas a la totalidad. «El nombramiento del director tendría que recaer en un funcionario nacional que pudiera ser un técnico», insistió Pervival Manglano, el edil popular responsable de esta Área, quien insistió en que no quieren que quien dirija la oficina sea un «activista político». Además, dijo que este cargo debería ser elegido por una mayoría cualificada, mayor incluso de la que se determina para la primera sesión: «Que dependa de las dos terceras partes del pleno». Calcó la propuesta Villacís, quien fue un paso más allá al opinar que en Ciudadanos están en contra de la medida porque «no tiene sentido».

Apoyo del PSOE

Purificación Causapié, portavoz del PSOE, apoyó la propuesta que, como recordó, surgió de su partido: «Es una iniciativa pionera y útil» contra la corrupción. Cabe recordar que su predecesor, Carmona, apostó por que un magistrado en excedencia de reconocido prestigio y no afiliado a ninguna organización política presidiera esta institución. A ver si se cumple.

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