Madrid

Las claves de la culpabilidad de la exvicealcaldesa de Fuenlabrada

El jurado constata que Teresa Fernández (IUCM) usó material municipal para las obras de su chalé

La segunda teniente de alcalde de Fuenlabrada (Madrid), María Teresa Fernández
La segunda teniente de alcalde de Fuenlabrada (Madrid), María Teresa Fernández - DE SAN BERNARDO

El jurado popular ha declarado culpable a la exvicealcaldesa y actual segunda teniente de alcalde de Fuenlabrada, María Teresa Fernández (IUCM), por un delito de malversación de caudales públicos por hacer una obra en su casa con dinero y materiales públicos en mayo de 2012, como desveló entonces ABC. La Sección 23 de la Audiencia Provincial de Madrid juzgó la pasada semana a Fernández junto al funcionario municipal Victoriano Aguado López y el asesor de la Concejalía de Sostenibilidad, Obras Públicas, Mantenimiento Urbano y Edificios Públicos, Francisco José Hernández Gómez. Todos ellos han sido declarados culpables. Cada uno se enfrenta a un año de prisión, suspensión de empleo o cargo público durante dos años y multa de cuatro meses a razón de diez euros diarios, según la petición de la Fiscalía.

Teresa Fernández negó que utilizara personal y materiales públicos para hacer las obras y explicó que recibió una notificación municipal para que hiciese una mejora en la fachada de su vivienda particular porque tenía una fuga de agua, y era necesario realizar un enfoscado. Preguntó a Aguado (que era fontanero) «si conocía alguna empresa». «No es lo mismo que decir búscame a alguien», declaró la política en el juicio. Aseguró que este funcionario le dio el nombre de una mercantil, a la que llamó y realizó la obra, por lo que en ningún caso utilizó personal ni materiales del Consistorio.

Aguado, que ya está jubilado, subrayó en su declaración que la concejal «nunca» le dio una orden directa, si bien precisó que un día en la cafetería del Ayuntamiento le comentó el problema de la fuga de agua y fue con ella a su casa para verla. Días después, el asesor Francisco José Hernández le aconsejó que «era mejor para todos» que él y su hermano, también funcionario, hicieran la obra, por lo que él entendió que no se trataba de algo ilícito, aunque nunca finalizaron los trabajos. Pero Hernández negó haber hecho tal recomendación, puesto que él desconocía que la vicealcaldesa quisiese hacer una obra y se enteró de ello «cuando estalló la bomba en los medios de comunicación».

No hubo utilidad pública

El jurado popular confirma en su veredicto que quedan probados los hechos de la acusación, pero no la alegación de la defensa de que la obra tuviera una finalidad pública. Fuentes jurídicas indicaron a ABC que queda probado que Teresa Fernández hiciera el encargo. También que Francisco José lo gestionase y que el operario se lo ordenase a su hermano, que era su subordinado en el área de Alcantarillado. El jurado certifica que se utilizó el vehículo tipo Dumper y el material del Ayuntamiento (cemento, arena y el impermeabilizante Sika), así como que la obra comenzó el 28 de mayo y que fue interrumpida por la Policía Local de Fuenlabrada (de ahí el bajo coste, porque apenas se había desarrollado). Una parte importante del veredicto es que determina que no hubo finalidad pública en la obra y también insiste en que la conducta de los tres acusados fue «consciente y deliberada» para obtener «beneficio ilícito».

El jurado se opone a que el juez, en su sentencia posterior, suspenda la condena a Teresa Fernández y Francisco José Hernández, aunque no para Victoriano Aguado.

Toda la actualidad en portada
publicidad

comentarios