Madrid

Cinco ediles de Carmena apoyan al Patio Maravillas

Mayer, Zapata, Mato, Arce y Galcerán les acompañaron en la protesta contra el desalojo del sábado

Zapata, el diputado Padilla y Mayer, ayer en la manifestación en la plaza del Dos de Mayo
Zapata, el diputado Padilla y Mayer, ayer en la manifestación en la plaza del Dos de Mayo - ISABEL B. PERMUY

«Quizá las negociaciones no han ido todo lo rápido que deberían haber ido por parte de algunos compañeros». Con esta frase da la razón Montserrat Galcerán, concejal de Ahora Madrid en el Ayuntamiento, a los integrantes del Patio Maravillas que, después de la okupación del inmueble de la calle de San Mateo, criticaron la actuación municipal en materia de cesión de espacios al tejido asociativo madrileño. El dardo tenía destino, el mismo organismo sobre el que el Patio Maravillas centra sus críticas: la Delegación de Coordinación Territorial y Asociaciones, dirigida por el también concejal Nacho Murgui.

Curiosamente Murgui, que tras conocer la noticia del desalojo del Patio Maravillas defendió el diálogo con colectivos como este, no estuvo ayer junto a Galcerán —y otras 150 personas— en la Plaza del Dos de Mayo, el lugar escogido por el Patio para protestar contra el desalojo y, también, para recordarle a Carmena que, año y pico después, aún esperan ese espacio cedido. No estuvo Murgui, tampoco Carmena, pero sí que respaldaron el proyecto del Patio Maravillas otros cuatro concejales: Celia Mayer, Guillermo Zapata, Rommy Arce y Carlos Sánchez Mato.

«Una cosa es la velocidad y otra, la voluntad», dijo Sánchez Mato para defender la gestión municipal en lo que atañe al Patio Maravillas que, sin embargo, lamenta que las conversaciones estén paradas desde hace más de tres meses, cuando se reunieron por última vez. Sin embargo, el concejal de Economía también hizo, como Galcerán, autocríticica en este sentido: «Si hay gente que considera que no ha habido suficiente diálogo, evidentemente habrá que esforzarse por incrementar esas vías».

Críticas a la Policía

El Patio Maravillas condenó mediante un comunicado el desalojo del sábado. De hecho una portavoz del colectivo censuró la actuación policial que, según su versión, les echó del inmueble de San Mateo sin la orden de un juez: «Nos dijeron que no la necesitaban, que tenían una orden política». Fuentes de la Delegación del Gobierno justificaron a ABC que la orden judicial «no era necesaria porque se llevó a cabo un desalojo in fraganti» tras la presentación, en una comisaría de Chamberí a las 7 de la tarde del sábado, de la denuncia pertinente por parte de una representante de la fundación propietaria del edificio.

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