Madrid

Cazan a dos grupos expertos en robar mercancía a camioneros y vehículos por valor de 600.000 euros

Cometían entre cuatro y cinco asaltos a la semana. Parte del botín lo vendían en mercadillos y la otra se la entregaban a receptadores. Hay seis detenidos que suman más de cien delitos contra el patrimonio

La Guardia Civil ha desmantelado dos bandas de delincuentes especializados en el robo de mercancía a transportistas en áreas de servicio. Actuaban en todo el territorio nacional pero estaban radicados en Madrid, de donde son oriundos, en concreto del distrito de Villaverde.

En ocasiones no dudaban en recorrer hasta 500 kilómetros para lograr sus objetivo. Expertos conductores, han llegado a embestir a otros vehículos cuando se han visto acorralados, ha explicado la delegada del Gobierno, Concepción Dancausa en rueda de prensa esta mañana, a la que ha asistido también el coronel de la Comandancia de la Guardia Civil, Santiago Caballero y el capitán de la Policía Judicial, Rubén Valero.

Los grupos, independientes entre sí, desvalijaban a sus víctimas mientras dormían rajándoles la lona y rompiendo e precinto acerado, unos, compuestos por cuatro sujetos; o, apoderándose del remolque o del camión entero los otros, integrados por dos sujetos. Todos ellos han sido detenidos mientras se investiga a los dos receptadores.

Sus ocho integrantes, con relaciones familiares entre ellos, tienen entre 25 y 35 años y suman más de un centenar de delitos contra el patrimonio. El montante de todo lo incautado asciende a 600.000 euros; de ellos, 400.000 corresponden a productos robados y, el resto, a los vehículos o remolques.

Margarina, ropa y toneladas de bebida energética

No planificaban sus robos, es decir, les daba igual los productos que llevara el camionero. Un ejemplo de ello es el cargamento de margarina del que se apoderaron, de las cuatro toneladas de bebidas energéticas, la ingente cantidad de litros de aceite Castrol, utilizado para motores, o las 191 cajas de prendas de ropa de H&M que sustrajeron, explicó el capitán de la Benemérita.

Ambos grupos les daban una fácil salida en el mercado a todos los productos sustraídos. Una parte se la quedaban ellos y la vendían en rastrillos y la otra se la compraban los dos receptadores que están siendo investigados. La única diferencia en el «modus operandi» era que los dos individuos apresados se llevaban el vehículo pesado entero o el remolque, y lo «dejaban enfriar» unos días, como se dice en el argot policial. Lo aparcaban en un lugar «seguro», siempre aparcamientos públicos y retiraban la carga. Las funciones de ambos grupos estaban repartidas pero no había un líder concreto; su estructura era horizontal

Operación Sandy

La operación Sandy comenzó en enero, cuando una patrulla de la Guardia Civil de Tráfico identificó a los ocupantes de un camión que carecía de seguro y de la correspondiente inspección técnica de vehículos. Sus ocupantes no pudieron acreditar la procedencia de las 106 cajas de aceite de automoción que portaban.

Ante la sospecha de que fueran fruto de un robo, la Comandacia de la Guardia Civil comenzó a investigar todas y cada una de las denuncias relacionadas con robos a camioneros, en las que el objetivo había sido camiones estacionados en áreas de descanso.

Las pesquisas les permitieron averiguar que la mayoría de los robos que efectuaban eran a camioneros que transportaban de mercancías de gran tonelaje estacionados en zonas y áreas de servicio y descanso, siendo su ámbito de actuación varias provincias del territorio nacional, como Valencia y Toledo, además de actuar en numerosas localidades de la Comunidad de Madrid: Perales de Tajuña, Fuentidueña de Tajo y Getafe.

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