Sergio Santiago Martínez, «Bufalín», uno de los detenidos - ABC / Vídeo: Riazor pide justicia por el 'caso Jimmy'
Sucesos

Caso Jimmy: dos ultras detenidos por amenazas de muerte a un testigo clave del crimen

Uno es «Bufalín», del Frente Atlético, quien estuvo arrestado por el homicidio del hincha del Riazor Blues en noviembre de 2014

MADRIDActualizado:

La Guardia Civil ha detenido a dos individuos por, presuntamente, haber vertido amenazas graves a uno de los testigos clave de la muerte del integrante del Riazor Blues del Deportivo de La Coruña en 2014, en las inmediaciones del estadio Vicente Calderón. Según ha podido saber ABC, los ahora encartados fueron investigados por el crimen, un caso actualmente archivado, especialmente uno, apodado «Bufalín».

Francisco Javier Romero Taboada, «Jimmy», de 41 años, fue lanzado, junto a otros ultras gallegos, al río Manzanares el 30 de noviembre de 2014, supuestamente a manos de un grupo de ultras del Frente Atlético. La autopsia estableció que la muerte se produjo por un traumatismo craneoencefálico y también sufrió heridas en el abdomen. El crimen tuvo lugar sobre las ocho de la mañana, cuatro horas antes de que empezara el encuentro entre los colchoneros y el Deportivo. Tras complejas pesquisas, la Policía detuvo a varias personas por estos hechos; sin embargo, el caso se encuentra actualmente archivado a instancias judiciales.

Pues bien, el pasado 21 de enero, uno de los testigos y pieza clave del proceso denunció ante la Guardia Civil, en Tres Cantos, que, la madrugada anterior, mientras estaba en un bar, recibió una llamada desde un local de la mencionada localidad. Supuestamente, eran los ahora detenidos, Sergio Santiago Martín, alias «Bufalín» (de la sección Fight Firm del Frente), de 24 años y vecino de Alcobendas, y Ramiro Gómez Munárriz, de 33, residente en Parla. Ambos habían sido investigados por el presunto homicidio de «Jimmy», muy especialmente el primero, según recoge el atestado de aquel caso.

Según el denunciante, le profirieron amenazas de muerte, hasta el punto de que, durante la interposición de la denuncia, sufrió un ataque de ansiedad.

Los encartados, que habían sido vistos el 20 de enero en Tres Cantos, fueron detenidos cinco días después.