Calle Leganitos, ubicada dentro de la APR de Ópera, la que más sanciones interpone
Calle Leganitos, ubicada dentro de la APR de Ópera, la que más sanciones interpone - ISABEL PERMUY

Carmena no podrá cerrar el tráfico en Centro hasta la próxima legislatura

El retraso de las obras como la Gran Vía y la complejidad del plan aplazan la medida. Medio Ambiente quiere ponerlo en fase de prueba a partir de enero de 2019

MadridActualizado:

La promesa estrella del Gobierno de Manuela Carmena ha sido y es el cierre al tráfico privado del distrito Centro, pero el retraso de las obras de la Gran Vía, Chueca, Atocha y el entorno de Plaza de España van a dificultar su puesta en marcha definitiva antes de las elecciones del 26 de mayo de 2019. Este imperativo, sumado a la complejidad de la implantación del sistema del conocido como Área Central Cero Emisiones pospondrán su inauguración al año que viene, tal y como ha podido saber este diario por técnicos municipales. Las cámaras, la señalización, el software y los sistemas de gestión se irán implantando gradualmente según vayan finalizando los trabajos en la zona centro. Por poner un ejemplo, los de ampliación de aceras de la Gran Vía se ultimarán completamente a principios de 2019 y los de la Plaza de España no habrán terminado para los comicios municipales.

La delegada del Área, Inés Sabanés, espera tener instalado al menos todo el dispositivo de videovigilancia en enero del próximo año. A partir de ahí, si no hay más demoras, comenzaría la fase de prueba, sin multar, para «educar» a los ciudadanos sobre la nueva prohibición administrativa.El ensayo podría terminar coincidiendo o cercano al pistoletazo de salida de la campaña electoral, así que su activación definitiva sería una herencia, como ocurrió con el Área de Prioridad Residencial (APR) de Ópera de Ana Botella, para el próximo gobierno.

El caos de la APR de Ópera

El APR de Embajadores estuvo a modo de prueba durante dos meses desde que se inauguró en 2006; la última, la de Ópera –que se le retrasó al PP siete meses– se dilató tres meses en esa fase; su puesta en marcha real resultó un auténtico caos y un quebradero de cabeza para Sabanés. Comenzó a funcionar el 1 de noviembre de 2015 y a principios de 2016 se desató un aluvión de multas a los ciudadanos. El revuelo y las quejas obligaron al Consistorio a anular todas las sanciones vía decreto y a suspender este APR hasta el 16 de marzo de ese año. Hasta entonces, el equipo de Carmena se volcó en mejorar la falta de señalización denunciada por los conductores para la zona restringida. La calle Leganitos era la que más caja hacía a las arcas municipales: hasta 300 multas al día llegaba a registrar.

El delegado de Desarrollo Urbano Sostenible, José Manuel Calvo, hizo ayer unas declaraciones, recogidas por EFE, en relación al retraso de la APR Única. El edil de Podemos dijo en rueda de prensa –con motivo de los presupuestos participativos de 2018– que los procesos de tramitación para cerrar todo el distrito al tráfico privado «son complejos» en el ámbito de la gestión, ya que requiere, por ejemplo, crear una base de datos de matrículas que permita el acceso a los residentes y comerciantes, así como posibilitar autorizaciones a comercios y vecinos.

Puertas en los accesos

«También es necesario implantar unas puertas en los accesos al ÁPR y cámaras que garanticen el funcionamiento del modelo», dijo el delegado sin marcar una fecha, para añadir: «Es una actuación lo suficientemente compleja como para que esos plazos impliquen lo que los técnicos municipales y las empresas de servicios, que a su vez tendrán que contribuir a su implantación de la APR, deban hacer».

La APR Cero Emisiones, que al parecer se va a llamar Madrid Central, según adelantó Europa Press, iba a estar en marcha en 2017, como declaró en su día el concejal de Centro Jorge García Castaño. Más tarde, la propia Sabanés anunció su aterrizaje a principios de 2018; después, en junio de este año. Ayer, el Área reconoció, sin entrar en detalles, que se pospondría a después del verano «por fases».

Máquina de hacer dinero

Las cuatro APR de Las Letras, Cortes, Embajadores y Ópera, sobre todo esta última y la calle Leganitos, son una máquina de hacer dinero para el Ayuntamiento de la capital.Después del Servicio de Estacionamiento Regulado (SER) son las que más caja hacen. Los últimos datos que figuran en el portal de transparencia municipal, de enero a octubre del año pasado, reflejan que se interpusieron 527.019 sanciones; a relación de 90 euros por infracción supone 47,7 millones de euros (la mitad si se considera la rebaja de la cuantía por pronto pago).

Desde 2017, el Ayuntamiento está acabando con la zona azul en el distrito Centro ante las quejas vecinales por la dificultad para aparcar. Se trata de un prólogo a la llegada de la APRúnica. El repintado comenzó en el barrio de La Latina y durante este año los trabajos se han extendido a la zona de Chueca entregando en torno a 600 nuevas plazas a los residentes.

La demora de la APR única, el proyecto estelar de Ahora Madrid, supone un nuevo revés para sus aliados de gobierno, los socialistas, que ya denunciaban que su inauguración el próximo mes de junio llegaba demasiado tarde. Al margen del protocolo anticontaminación, que no requiere ninguna obra en la ciudad, a Sabanés se le han ido atascando las promesas. Como ya adelantó este diario, tampoco serán una realidad en esta legislatura los aparcamientos disuasorios. En abril se formalizó el contrato marco «para la redacción de documentos de ordenación urbanística, anteproyectos y proyectos de obra» de los doce estacionamientos durante un plazo de ejecución de 33 meses.

Estas infraestructuras habían sido anunciadas como la alternativa que se ofrecía a los conductores ante el cerrojazo de la zona centro al vehículo privado y el endurecimiento del protocolo para luchar contra la polución. La realidad será que Sabanés podrá dejar el cargo sin haber acometido ni una sola obra para estos espacios.