Madrid

Carmena arreglará 500 calles en apenas dos meses para no amortizar más deuda

La oposición critica que la «falta de coordinación» entre áreas haya llevado a un retraso en la licitación de los proyectos, que costarán 40 millones

La calle Meneses, ayer, cortada al tráfico por la realización de los trabajos de fresados previos a la pavimentación
La calle Meneses, ayer, cortada al tráfico por la realización de los trabajos de fresados previos a la pavimentación - RAFA ALBARRÁN
MARTA R. DOMINGO - @MartaRDomingo Madrid - Actualizado: Guardado en:

Arreglar el pavimento en calzadas y aceras de 500 calles de los 21 distritos en apenas dos meses. Este es el «plan de choque» que el Ayuntamiento de Madrid inició este jueves para «paliar el deterioro que padece la ciudad por falta de conservación» y dar salida a los 11 proyectos financieramente sostenibles por un valor de 40 millones de euros que, de no ejecutarse antes de fin de año, pasarían a amortizar deuda pública. La ley obliga a los ayuntamientos a invertir el remanente de tesorería antes de cada 31 de diciembre en mejoras cuyos beneficios a los ciudadanos se prolonguen por al menos cinco años; de lo contrario, como ya ha pasado este 2016, ese dinero debe ir a financiar la deuda municipal. De ahí las prisas del Gobierno de Carmena.

El Consistorio reconoce que lo ideal hubiera sido llevar a cabo este plan en agosto, para «minimizar molestias a los ciudadanos». Sin embargo, se va a ejecutar en el último trimestre del año «por corresponder a proyectos financieramente sostenibles, cuyo presupuesto se aprueba en el mes de abril, lo que hace imposible adjudicar los proyectos antes del mes de septiembre».

«Gestión ineficaz»

Hasta el 1 de septiembre, las partidas de las Inversiones Financieramente Sostenibles (IFS) destinadas a las áreas de Medio Ambiente-Movilidad y Desarrollo Urbano Sostenible apenas se habían ejecutado. En concreto, en la primera, que dirige Inés Sabanés, sólo se había liquidado un 1,18% de los 34.081.390 euros reservados para 57 proyectos. Y con respecto al área que encabeza José Manuel Calvo, el grado de ejecución del presupuesto hasta esa fecha era del 0,30%. Esto se traduce en que de los 38.125.500 euros destinados a la mejora de las vías públicas, sólo se había aplicado el 0,22%.

El concejal del Partido Popular Borja Carabante, en declaraciones a ABC, critica la «ineficaz capacidad de gestión» de Ahora Madrid que, debido a una falta de «coordinación entre las áreas implicadas: Desarrollo Urbano Sostenible y Medio Ambiente y Movilidad», ha ocasionado este «retraso en la licitación de los proyectos». Una demora que, a su juicio, provocará «graves perjuicios para los ciudadanos».

Carabante augura que ni los plazos ni los costes previstos se van a cumplir. «Se van a enfrentar a un problema técnico, ya que el aglomerado no se puede extender en días de lluvia, por ejemplo. Y, además, ejecutar estas obras en esta época del año implica un aumento de desvíos por el incremento del tráfico», sostiene. «Es un desastre que se hagan en estas fechas», subraya.

Presupuesto cuatro veces superior

Desde el Consistorio sostienen que plan iniciado esta semana es «cuatro veces superior en presupuesto y superficie a renovar que la ejecutada en 2014». Además, estos trabajos serán completados en 2017 con una inversión similar. Además de la renovación de los pavimentos, se mejorarán las condiciones de accesibilidad peatonal con nuevos pasos de peatones, ensanchamiento de aceras en cruces y «adecuación a la nueva normativa de supresión de barreras arquitectónicas».

También se mejorarán los alcorques, la accesibilidad a las paradas de autobús y la seguridad vial y, en algunas intervenciones, se utilizarán nuevos materiales con propiedades «descontaminantes y fonoabsorbentes».

Dado que la vida media útil del pavimento de calzadas es de unos 15 años y la de aceras de entre 20 y 25 años, es preciso, más allá de las labores puntuales de conservación, renovar totalmente sus capas de rodadura, una vez cumplidos esos periodos, si se quiere mantener un estado óptimo de conservación.

«Es paradójico -indica Calvo- tener que hacer un plan de choque cuando lo que debería haber es un contrato de conservación que cubriera todas las necesidades sin estas operaciones complementarias». No haber realizado esta labor, dice, ha generado, por acumulación progresiva, un proceso de deterioro extensivo de la pavimentación.

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