Madrid

El Brexit dejaría en Madrid 60.000 euros por cada trabajador que se mudara

La Comunidad entra en la carrera para conseguir atraer inversiones de empresas que se «fuguen» del Reino Unido tras su salida de la UE

Vista aérea de la ciudad financiera de Londres - EFE

Cada trabajador que se desplazara a Madrid desde el Reino Unido, al «huir» su empresa del Brexit y reubicarse en la región, supondría un impacto económico positivo de 60.000 euros, según cálculos del Gobierno regional. Su presidenta, Cristina Cifuentes, ha presentado un programa para meterse en la carrera que ahora mismo corren distintas capitales europeas para atraer a multinacionales, industrias e instituciones que ya han advertido que se marcharán de Inglaterra por su salida de la UE.

En esa carrera, Madrid cree tener opciones para estar en los primeros puestos: sus infraestructuras, sus facilidades fiscales para las empresas, y la calidad de vida en la región. Aún así, se van a plantear otros incentivos fiscales —aún por definir— para aumentar el atractivo de la región. El portavoz de CEIM, Juan Pablo Lázaro, cifra entre 200.000 y 300.000 los empleos directos e indirectos que se podrían generar a medio plazo por esta vía.

La Comunidad de Madrid ha nombrado a Daniel Lacalle como comisario para las relaciones con las empresas que se planteen ese traslado. Los sindicatos también apoyan la iniciativa, y Cifuentes espera que se unan a ella el resto de administraciones —la nacional y las municipales, especialmente de los grandes ayuntamientos madrileños— para que triunfe lo que califica como «una oportunidad que no vamos a dejar pasar».

El proyecto ThinkMadrid -estudio elaborado por EY- prevé atraer a empresas del mundo financiero, multinacionales tecnológicas, farmacéticas o aeronáuticas, starts-up y algunas instituciones europeas como la Agencia Europea del Medicamento, cuando estas cambien de ubicación.

Entre las ventajas que se ofrece a las empresas que se decidan por el traslado, la Comunidad ofrece una fiscalidad amable que podría mejorar incluso para los llamados «impatriados» —personas de fuera que vienen a trabajar aquí, como pueden ser deportistas conocidos o ejecutivos de grandes empresas—, y también una reducción de los trámites burocráticos para que les sea sencilla la «mudanza».

Los representantes de los sindicatos CC.OO. y UGT en Madrid, Javier Cedrún y Luis Miguel López Reíllo, se han mostrado encantados con la posibilidad de atraer inversiones que palíen la situación de paro que afecta a 540.000 madrileños en la región, aunque advirtieron que permanecerán «vigilantes» para que esta llegada sirva para crear empleo de calidad y para reequilibrar la región.

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