Madrid

Un «Barrio de las Artes» para atraer turistas a Madrid

Al menos 20 instituciones culturales participarían en una iniciativa que le podría dar a la capital el gran reclamo turístico que sí tienen otras ciudades

El patio del museo Reina Sofía de Madrid
El patio del museo Reina Sofía de Madrid - MAYA BALANYA

Picasso, Velázquez, El Bosco, Valle-Inclán, Caravaggio y Fernán Gómez. También Goya, Sorolla, Lope de Vega, Durero, María Guerrero, Cervantes, Van Gogh, Cela, Rimski-Kórsakov, Buero Vallejo o incluso el Capitán Trueno. Y eso, por no hablar de la Dama de Elche. No. No es la nómina de los asistentes a una fiesta intergeneracional de genios de la pintura, la música o la literatura, sino un pequeño extracto del patrimonio cultural que tiene Madrid alrededor de los paseos Del Prado y Recoletos, un eje sobre el que, hace unos meses, y casi de forma clandestina, varias personalidades relacionadas con la Cultura sembraron el germen de un proyecto que podría dotar a Madrid de esa Torre Eiffel que no tiene: el Barrio de las Artes.

Es cierto que Valle Inclán no era un tipo demasiado sociable. Picasso también tenía lo suyo y Kórsakov, como ruso de pura cepa, no está claro si haría buenas migas con Fernán Gómez, uno de esos actores finos delante de la cámara pero de trato brusco en lo demás. Mientras tanto, Velázquez y Van Gogh podrían discutir de pintura con Goya, igual que Cela y Buero Vallejo podrían poner en común anécdotas sobre una tierra que ambos conocen bien, La Alcarria. Imaginarse la escena tiene su punto, igual que resultaría atractivo que las 28 instituciones culturales que se articulan alrededor del eje Prado-Recoletos pudieran unirse para ofertar una propuesta cultural difícil de igualar para cualquier ciudad del mundo ya que, en Madrid, el visitante podría visitar a los principales genios de la cultura universal en un espacio muy reducido que se puede recorrer incluso a pie sin demasiado esfuerzo.

Sobre esta idea se apoyaría el Barrio de las Artes, una iniciativa que gozaría de apoyo institucional a nivel nacional –el 80% de las entidades son de titularidad estatal– y que podría reportar importantes beneficios a la ciudad de Madrid, siempre que ésta supiera promocionar su potente oferta cultural de forma conjunta y no por separado, como ocurre hasta el momento, cuando cada museo hace la guerra por su cuenta. Es una realidad que hay pocos turistas que no conozcan el Museo del Prado. Más de lo mismo ocurre con el Thyssen o el Reina Sofía, pero es que, aunque sean un poco menos conocidos, a su alrededor también hay destacadas muestras, como las que ofrecen el Museo Naval o el Museo Arqueológico Nacional.

Ya se hace fuera

La idea no es descabellada, de hecho ya hay capitales turísticas de primer orden, como Washington, Berlín o Amsterdam que apuestan por la cultura y por reunir todos sus museos en un mismo espacio como reclamo para los visitantes. El National Mall, ubicado en la capital de Estados Unido,s alberga, en la explanada que va desde el emblemático Capitolio hasta el Monumento a Lincoln, 17 centros culturales de interés internacional. Más de lo mismo ocurre en la capital de los Países Bajos, con el Barrio de los Museos, o en la berlinesa Isla de los Museos, un lugar declarado Patrimonio de la Humanidad en el que se concentran cinco museos de renombre: el Museo Nuevo, el Museo Viejo, el Bode, el Pérgamo y la Antigua Galería Nacional.

Al trasladar la idea de la concentración a otro ámbitos, como el económico, tampoco es difícil encontrar iniciativas de éxito que en su día aglutinaron en una misma zona diferentes instituciones del mismo sector. Probablemente el caso más conocido sea la City de Londres, uno de los distritos financieros más importantes del mundo. Sin embargo tampoco es necesario irse tan lejos para constatar que las ofertas culturales en las que se unen varias instituciones resultan más provechosas. El paquete de entradas que permite visitar el Paseo de las Artes de Madrid, que más bien es un triángulo formado por el Prado, el Thyssen-Bornemisza y el Reina Sofía, es un buen ejemplo.

De esta forma, el Barrio de las Artes estaría compuesto por un total de 28 instituciones culturales, públicas y privadas, entre las que destacarían algunos clásicos como el Museo del Prado, el Reina Sofía, el Thyssen-Bornemisza, la Biblioteca Nacional de España o el Museo Arqueológico Nacional.También estarían presentes museos menos conocidos como el Nacional de Antropología, el Naval o el de las Artes Decorativas. Las puertas del proyecto tampoco estarían cerradas a entidades privadas, como sería el caso del Caixa Forum o la Fundación Mapfre Sala Recoletos, sin olvidar palacios emblemáticos de Madrid, como el Centro Centro de Cibeles o la Casa de América; teatros como el de La Zarzuela, el Fernán Gómez o el Valle-Inclán; centros con historia, como el Instituto Cervantes, el Círculo de Bellas Artes o el Ateneo; amén de espacios más modernos, como la Casa Encendida, la Tabacalera o el Teatro Circo Price.

Implicación

Pero el Barrio de las Artes no va a surgir por generación espontánea y las instituciones pertinentes tendrán que tomar las medidas necesarias para que se pueda convertir en realidad. Aunque el Estado se muestre a favor de esta iniciativa, desde el Ayuntamiento de Madrid han señalado a este diario que, por el momento, «no hay un criterio al respecto», una respuesta preocupante para los intereses del plan, ya que las competencias iniciales para llevarlo a cabo son municipales: desde para crear el Barrio de las Artes en el apartado urbanístico, hasta para elaborar las campañas de promoción, aumentar el terreno peatonal en la zona o cambiar los nombres de las paradas del autobús con el fin de adecuarlas al ambiente cultural. Hasta entonces, buenos son los sueños en los que coinciden Picasso, Goya y Velázquez con Cela, Buero Vallejo o Kórsakov.

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