Madrid

Barbero obliga a los antidisturbios a seguir en sus puestos pese a tener adjudicado otro destino

El CSIF critica a los dirigentes del Cuerpo por no tener un proyecto claro sobre qué modelo policial quieren, por lo que han emitido órdenes contradictorias en diez días

Agentes de las UCS en plena acción en una protesta
Agentes de las UCS en plena acción en una protesta - EFE

Los mandos de la Policía Municipal en una orden emitida ayer obligan a los 17 agentes de la Unidad Central de Seguridad 2 (UCS), los denominados antidisturbios, a permanecer en sus puestos hasta el próximo 9 de enero, por lo que no podrán incorporarse a sus nuevos destinos para cubrir vacantes. El motivo, denuncia el CSIF, es la gestión errónea y discriminatoria de Javier Barbero, concejal de Seguridad, y de Andrés Serrano, director general del Cuerpo.

«De ser trasladados, este grupo especializado se quedaría bajo mínimos, lo que denota que son operativos y necesarios para el Ayuntamiento, aunque no lo quieran reconocer», aseguró a ABC Alfonso Jiménez, responsable del área de Seguridad del CSIF. Alude a que no hay que olvidar que fue Carmena y su equipo los que se empeñaron en eliminarlos, al fulminar a la otra unidad, la UCS1 en marzo pasado de manera unilateral y sin tener base alguna».

Este asunto motivó una concentración que culminó con el famoso escrache al concejal Barbero. En total, las UCS las integraban 290 agentes que se vieron reducidos a la mitad. Parte de los que se quedaron fuera de su unidad se adscribieron a la segunda y el resto pasó a los distritos.

El pasado 5 de octubre se publicó una orden para cubrir vacantes a la que concurrieron 119 funcionarios, 17 de ellos de las UCS2. Unas vez adjudicados los destinos, todos deben incorporarse a sus puestos el lunes. No obstante, los mandos al percatarse de lo que iba a suceder con los antidisturbios, decidieron dar marcha atrás verbalmente. «Yo dije que lo comunicaran por escrito», alude Jiménez.

«Juegan con nosotros»

«En diez días han emitido una orden y una contraorden. Todo obedece a la desorganización, a la falta de criterio y a que no tiene un proyecto claro sobre qué modelo policial quieren y, para colmo, nos tildan de represores», recalca el portavoz del CSIF.

A su juicio, el caos en el que les han sumido el Ayuntamiento que dirige Manuela Carmena provoca que «estén jugando con nosotros y que desvistan a un santo para vestir a otro». Y agregó que si apostaran por la seguridad, las UCS tendrían más efectivos. Además, indicó que se contradicen porque si no creen en la seguridad para los demás tampoco la deben creer para ellos y Barbero siempre va escoltado».

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