Varios de los clientes del bar-barbería de la calle Infantas
Varios de los clientes del bar-barbería de la calle Infantas - DE SAN BERNARDO

Una barbería opera como bar ilegal en pleno barrio de Chueca

Los vecinos de Centro denunciarán ante la Fiscalía los fraudes de las licencias

MadridActualizado:

Viernes por la noche. Barrio de Chueca. Varios grupos de amigos toman jarras de cerveza en unas mesas colocadas a modo de terraza en la entrada del portal de la calle de las Infantas, 10. Bajo un cartel donde se anuncia que se ofrecen «cortes de calidad, barbas imperiales y afeitados impecables», se apilan cajas con bebidas alcohólicas. Un camarero vestido con camisa blanca y pajarita negra toma nota de la comanda a los clientes. Este local, que abre hasta las dos de la madrugada, pese a las cuidadas apariencias, sólo tiene licencia para operar como peluquería, aunque ejerce como bar desde hace año y medio.

«La licencia que tienen no ampara la actividad que realizan. Para el vecino que denuncia que existen ilegalidades así a diario y ve que no hay respuesta por parte del Ayuntamiento, siente que vive en un película de ciencia-ficción, es alucinante», expresa a ABC el portavoz de la Asociación de Vecinos del barrio de Chueca, Esteban Benito, que indica que los residentes del distrito Centro se unirán para denunciar ante la Fiscalía estos «fraudes de ley», que cifran en más de cien, y que siguen impunes.

Tras poner la situación en conocimiento de la Gerente de la Agencia de Actividades, el 7 de julio del año se pasado, la inspección se personó en el local. Allí constataron, según el expediente consultado por ABC, que se habían colocado «elementos y muebles en el zaguán de la finca». «Con licencia de comercio, se pretende ejercer una nueva actividad que tiene otras consideraciones y exigencias urbanísticas, ambientales, de seguridad y salubridad». También confirman que se han realizado «obras de acondicionamiento exteriores que no constan en la autorización municipal». Por entonces, los inspectores ya concluyeron que el local era irregular.

Forzados por las circunstancias, los dueños del la barbería registraron en octubre de 2016, una declaración responsable, que es un documento suscrito por los propietarios en el que afirman que cumplen con los requisitos urbanísticos exigidos por la normativa para ejercer su actividad. Nada más lejos de la realidad, ya que el local está dentro de la Zona de Protección Acústica Especial (ZPAE) del distrito Centro. Y esta norma prohíbe la apertura de nuevos locales de hostelería.

Pasan los meses. Y se acumulan las denuncias. Finalmente, el pasado 25 de agosto de 2017, por fin, Disciplina Urbanística ordena la clausura del establecimiento.Desde entonces, según indican a ABC fuentes del área de Urbanismo y de Seguridad, en cuanto la Policía Municipal se persone en el local, se procederá a su prencinto. Sin embargo, hasta la fecha sigue abierto.