Madrid

El Ayuntamiento quita la Medalla de Oro de la Ciudad a la «Patrulla Azul» y al obispo del Opus Eijo Garay

El edil del PP ha acusado a Ahora Madrid de querer «borrar una parte de la historia y exaltar otra como ya hizo el franquismo»

El concejal del PP Pedro Corral, durante su intervención en el pleno de este martes
El concejal del PP Pedro Corral, durante su intervención en el pleno de este martes - DE SAN BERNARDO
M. R. DOMINGO - @ABC_Madrid Madrid - Actualizado: Guardado en:

El Ayuntamiento de Madrid quitará sendas Medallas de Oro de la ciudad de Madrid a la Escuadra de Caza García Morato, conocida como «Patrulla Azul» y al obispo del Opus Dei Leopoldo Eijo y Garay. el Pleno de Cibeles ha rechazado aprobar el recurso interpuesto por un particular, el catedrático y comandante del ejército Felipe Higuera, una retirada de honores que ha sido tildada de «manipulación patética» por parte del concejal del PP Pedro Corral por querer retirar unas medallas vitalicias que «quedan extinguidas con la muerte»: «Quieren borrar una parte de la historia y exaltar otra como ya hizo el franquismo».

El Comisionado de Memoria Histórica del Ayuntamiento de Madrid, en aplicación del artículo 15 de la ley 52/2007, y por unanimidad de todos sus miembros, elevó en junio al Pleno Municipal la propuesta de retirar diversas menciones y distinciones de carácter honorífico que la Corporación otorgó en su momento.

La propuesta de la Alcaldía para desestimar el recurso de reposición interpuesto por un particular a la escuadra de caza ha salido adelante con los votos a favor de Ahora Madrid y PSOE, la abstención de Ciudadanos y el rechazo del PP. La del obispo Eijo Garay se ha aprobado con los votos de Ahora Madrid y PSOE.

Corral ha destacado que el informe del comisionado para justificar la retirada de honores a la escuadra señala a su participación en la exaltación bélica en la contienda, el mismo argumento, en su opinión, que podría aplicarse a las Brigadas Internacionales, que dan nombre desde hace un mes a unos jardines en Vicálvaro.

«El comisionado ha puesto en el disparadero a los jardines de las Brigadas Internacionales. Pueden quitar el nombre o ir a otra alternativa, se quitan los nombres de la calles que les da la gana según una visión sesgada de la historia que les lleva a exaltar una parte del pasado pero no otra, como hizo el franquismo, como ya denunciamos», ha manifestado el concejal.

Valiente le ha contestado que «hay quien no quiere avanzar en esa dirección» y quiere mantener «la situación de olvido a una parte importante de quienes sufrieron la guerra y la dictadura». «Le daría credibilidad si hiciera al menos una intervención a los que fueron olvidados. Este espectáculo lo hace usted cuando equilibramos la construcción de la Memoria Histórica», ha dicho el edil de Ahora Madrid en referencia al discurso de Pedro Corral.

La portavoz de Cultura de Ciudadanos, Sofía Miranda, ha argumentado sobre la retirada de la medalla al escuadrón de caza García Morato que hay que «respetar lo acordado por el comisionado de la memoria histórica» aunque ha pedido «más transparencia» cuando se trata de facilitar documentación para que nadie pueda pensar que este órgano «trabaja por impulsos ideológicos».

«Casposos»

La socialista Mar Espinar ha descrito al comisionado como un órgano plural, con representación de todos los grupos políticos, y ha defendido su labor en aplicar una ley «a ver si al final los antisistemas van a ser ustedes», ha lanzado a la bancada popular. La edil ha afeado la «caspa» del PP, tanta que «no hay dios ni patria que la aguante». Mar Espinar le ha aclarado que, pese a todo, la labor humanitaria del obispo de Madrid se mantiene en el callejero.

Eijo Garay, nació en el municipio gallego de Areal, fue obispo de Tuy, Vitoria y durante cuarenta años, de Madrid- Alcalá. También fue Presidente del Instituto de España, Consejero del Reino, Miembro de la Real Academia de la Lengua. Hijo Predilecto de Vigo, estaba en posesión de numerosos títulos y condecoraciones nacionales y extranjeras. Como arzobispo de Madrid se mantuvo durante cuarenta años, siendo el suyo el pontificado más largo que ha tenido un obispo español contemporáneo. Desde allí fue testigo privilegiado de los convulsos años de la dictadura de Primo de Rivera, la II República, la Guerra Civil, y la consolidación del régimen fraquista en el poder.

Pedro Corral ha tratado de acabar con la «caricatura fascistoide» del religioso recordando que fue reconocido por el presidente de la República Niceto Alcalá Zamora. Su medalla la recibió en 1948 por sus 25 años de obispado. «No se hace un cuestionamiento al papel de la Iglesia porque recordemos que un sector amplio abrió sus espacios para que la oposición democrática pudiera organizarse», ha contestado Mauricio Valiente.

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